acabo de volver de la primera reunión del grupo de jovenes al que me apunte en un momento de hiperactividad, y puedo decir, con todo el orgullo del mundo... he sobrevivido.
fue mas como un convivio, asi que hubo comida. el resto del rato fue jugando juegos de mesa con las otras personas de mi mesa.
queria amigarme de el par de hermanos que quedaron en mi mesa, pero quede a medias. solo queda esperar que atiendan con rehularidad y pueda sentirme mas comod para hablarle.
por otro lado, pude acariciar a un perrito, que ocasionalmente viene al salon a visitar. y los organizadores del grupo me trataron muy bien. aprecio que hayan podido dar algunos empujones para que la conversacion fluyera y las cosas no me fueran tan incomodas.
sobre todo, fue una experiencia placentera. y no me molestaría repetirla de nuevo, aun incluso sintiendome como un alien/fuera de lugar una buena porcion del tiempo.












