Tal vez esto sea extraño para ti, no lo sé. He abandonado muchas cosas pero desgraciadamente mi mente no consigue sacarte de ahí. ¿Sabes? Cada vez siento que puedo confiar menos en las personas del cine, creo que sólo son compañeros con los cuales te quieres y puedes divertir. Es un lugar donde casi todos se traicionan y se usan. La verdad comienza a cansarme. Incluso de aquellos a quienes creías tus amigos, no lo son. Despreocúpate, no lo digo por ti. Bien sabes que lo que mejor puedo hacer, es sacar las cosas escribiendolas, ya te lo había dicho. Quiero de verdad que nosotros tengamos cosas en secreto, es decir, sólo para nosotros. En dónde no haya intermediarios ni chismes. Hemos hecho muchas cosas para lastimarnos, sobre todo yo. Te he dado en un orgullo que aún quieres mantener intacto. Perdóname. Y perdona a mi soberbia, es mentira que puedo tener a quien quiera, no soy una femme fatale, ni alguien perfecto; mucho menos una caja de monerías que les gusta a todos, vaya, ni siquiera les agrado a muchos.
Quiero que a pesar de todo, no nos privemos ni de la compañía del otro, ni de la amistad o el salir meramente como amigos.
A veces no sé por qué te enojas y de la nada me dejas de hablar. No lo entiendo ni lo haré. A menos que seas tú quien me lo diga. Somos, o éramos amigos, depende de cómo nos quieras ver, se supone que podríamos decirnos de frente todo.
La verdad ya me cansé de tener o involucrar a terceros. Ya, creo que debemos poder resolver todas nuestras cosas como dos personas que pueden tomar decisiones y que, además se conocen.
Yo sé que amas patinar, el hockey, las motos. Que te sonrojas fácilmente, al menos conmigo, eres excesivamente bromista y juguetón (aunque a veces eso es lo que me desquicia), sé que casi siempre te saco de tus casillas, es decir, te hago enojar fácilmente. Que te molesta que una mujer pagué, te gusta la adrenalina y los niños. Tienes esa facilidad de sacar sonrisas a quienes estamos enojados, eres inquisitivo, no te gusta expresar sentimientos, te proteges tras un muro para no demostrar lo que pasa por tu mente, sé que cuando te pones nervioso, te da por mover dedos y manos. Tienes una sonrisa que me encanta porque va de lado a lado. Eres optimista. Te gusta el relajo y hacer enojar a las demás personas cuando se trata de jugar. Tu pulsera la llevas en tu llavero junto con más recuerdos tuyos. Vistes padre. Es aquí donde debo confesar que me han dado ganas de comerte todo cuando vas de negro, en serio, te ves tan sexy, que ahí soy capaz de ser salvaje en la ca… Ya sabes.
Eres un niño en cada sentido de la palabra. Me encanta tu cabello y que le hayas prestado cada detalle al mío. La cicatriz que está cerca de tu ingle también seduce, a mí lo hace. Tienes esa manía de jalarme la cola de caballo, ¿Eso significa poder? ¿Lo sabías? Lo cual me dice que quieres el poder entre nosotros dos. Está bien, dejaré de luchar y agredirte. Tendrás ahora todo el poder sobre mí.
Te confieso que yo sí he querido repetir lo de la otra vez en tu casa. No sé si tú también, por mí no hay problema, yo con todo gusto quisiera saciarte si tuvieras esas ganas.
Por cierto, gracias por regresarme los collares. Me sorprendió abrir mi locker y verlos ahí. Yo quisiera pedirte un favor, ya sé que tal vez no nos hemos tratado amablemente últimamente. Como te dije hace unas líneas anteriores, quiero que esto quede entre nosotros. Te quiero pedir si puedes dejar tu mochila a fuera, lo de valor déjalo adentro de tu locker. Como comprenderás, quiero dejarte ciertos detalles a diario. Pero tengo problemas con tu locker, ay, no tengo acceso al tuyo. Pero esto, todo lo que aparezca en tu mochila, serán mis secretos de mí para ti.
¡Te quiero aunque luego no lo aparente! Te quiero aunque soy una loca obstinada y testaruda que sin quererlo te lastima. Por favor, deja tu mochila unos días a fuera, así sabré que cuento contigo para empezar con nuestros pequeños secretos.