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X. El caso del investigador Belga que se drogaba con Paco.
-¿Estás segura Ernestina? ¿Marcel Bobiraux se droga con Paco?
-Sí, claro.
-¡Por supuesto! Por eso habla mitad frances mitad en castellano. ¿Cómo lo descubriste?
-Anoche me disfracé de bolsa de cocaína para infiltrarme en los bajos fondos criminales y no quiso aspirarme. Al final me compraron unos ingleses todos colorados por el sol, y cuando me iban a mezclar con el té de sus saquitos me saqué el disfraz y se volvieron completamente locos.
-¿Y después que pasó?
-Llamé a Garmendia para que los arresten mientras estaban escupiendo espuma entre convulsiones en el piso del Savoy y nos sumaron un caso más en la tabla.
-Bien hecho Ernestina. Ahora estamos empatados con el Belga. Sólo un caso más y lo pasamos.
-¡Vamos todavía!
-Lo que no me queda claro es como te movías siendo bolsa de cocaína. ¿Y dónde está Del Campo? Asumo que la respuesta a ambos interrogantes está relacionada.
-Sí, como Del Campo es morocho y habla medio raro, no costó mucho convencer a la gente de que era narcotraficante. La gente del bajofondo no sospechó nada, y me hizo llegar por medio de un pasamanos al Inspector de la Embajada de Bélgica, que estaba en ese momento en el Violódromo tratando de conseguir paco.
-Ah sí, el viejo Violódromo de San Miguel. Los demás curas del seminario al que no fui iban todos los fines de semana. Es una estación abandonada del ferrocarril San Martín que es frecuentada por jóvenes que se prostituyen a cambio de paco.
-Ya sé lo que es, no hace falta que me lo digas.
-Bueno, capaz que no sabías. Sos muy inocente todavía.
-¿Qué inocente? Si soy cordobesa.
-Bueno, no importa. Vamos a rescatar a del Campo, que si sigue ahí seguro que se lo quieren violar.
-Vamos.
(Mientras tanto, en la estación abandonada de San Miguel, Del Campo trata de escapar de un grupo de hombres lujuriosos que intentan ofrecerle paco a cambio de proporcionarles acceso carnal a su cuerpo)
-Vení pibe, tenemos paco para vos.
-¡No, basta! ¡Sueltenme! ¡No fumo paco yo!
-Pero mirá que negro que sos, no hay manera de que no fumes paco.
-¡No fumo paco! ¡Soy del campo yo, allá la gente se droga con cosas naturales nomás!
-Drogate con ESTA cosa natural.
-Noooooo.
-¡Ahí está! ¡A ellos, muchachos!
(La banda de motociclistas del capítulo IV: el caso del miniflete con precio a convenir aparecen de la nada y golpean salvajemente a los violadores de menores. Los drogadictos aclaman)
-¡Los motociclistas del caso del miniflete con precio a convenir!
-Así es, Del Campo. No te hemos olvidado. Ni a vos ni a las matemáticas. De hecho, después de conocerte mi sobrino el Abelardo se inspiró y se inscribió en la licenciatura de la UBAl. Ahora da clases en Princeton.
-Seh, y no para de cogerse gringas el Abelardo.
(Todos los motociclistas exclaman “seeeeh” y se chocan los cinco)
-¿Y qué hacen acá? No me van a decir que ustedes…
-No. Somos delincuentes que actúan en rubros diversos, pero no violamos pendejos.
-Claro, nos limitamos al robo a mano armada y al secuestro extorsivo.
-Qué bueno.
-Un informante nos dijo que necesitabas nuestra ayuda.
-¿Que informante?
-El que te coge por adelante.
-No entiendo. Soy nene yo, no tengo un agujero adelante.
-Era un chiste, Del Campo. Si te digo quien es el informante lo amasijan al toque. Vos quedate tranquilo que ahora va a estar todo bien.
-¿Me van a llevar a mi casa?
-No, queremos que te unas de nuevo a nuestra organización. Esta vez voluntariamente. Nunca fuimos tan prósperos como cuando nos guiabas matemáticamente. Durante un tiempo esa función la cumplió el Abelardo, pero ahora está en el extranjero. Igual lo perdonamos, porque está cogiendo un montón en nombre de la banda.
(Los motociclistas exclaman de nuevo “seeeh” y chocan los cinco. Mientras tanto, Ravignani y Ernestina saltan del Ferrocarril San Martín en movimiento, ya que el conductor ni en pedo se detiene en una estación que le dicen el Violódromo. Ruedan hacia una colina, desde donde se puede ver toda la escena)
-Mirá Ernestina, ¡Ahí está Del Campo!
-¿Qué son todos esos hombres que lo rodean?
-Motociclistas de Tandil. La última vez que secuestraron a Del Campo, Taekwondista Cacerola los cagó a palos. ¿Te habló Del Campo alguna vez de ella?
-Sí, en las noches de vigilia solitaria en la capilla a veces nuestros corazones se abren. Yo le hablo de la enfermedad de mi madre y mi infancia triste y él deja entrever una atípica historia de amor con una campeona invencible de Taekwondo, que aunque no tenían una relación física alcanzaron una sincronía espiritual que mi amistad con Del Campo no puede más que envidiar. Adoptaron un niño en un viaje al extranjero y ella tuvo una crisis de identidad que la hizo cuestionar las fundaciones mismas de su ser y su género. Finalmente se fueron y lo dejaron solo, en el medio del campo, donde contempló el suicidio. Dice que ahora es solo una sombra de lo que solía ser.
-Sí, bueno. Lo importante es que Cacerola era violenta como un barrabrava dado vuelta que acaba de perder por escritorio y ahora que no está vamos a necesitar otro método para lidiar con los motociclistas de Tandil... ¿Cómo está tu disfraz de James Dean?
-Así.
-Está bien, pero probá con un poco más de rebelde, y menos causa.
-¿Así?
-Perfecto.
(Mientras tanto, en las vías del tren)
-Me encantaría a mí ayudarlos a ustedes, pero no puedo. Tengo un contrato firmado con sangre con el cura Ravignani que no lo puedo dejar hasta que seamos los detectives mejores del mundo.
-Bueno, entonces te venís de prepo.
-Noooooooo.
-Basta chicos.
-¡Es James Dean, el rebelde sin causa!
(Ernestina saca un pucho armado y se cruza de brazos. Los motociclistas se arrodillan y la veneran como mahometanos)
-¿Volvió de la muerte para guiarnos?
-Vengo a llevarme a este muchacho. Sus poderes matemáticos son requeridos por los motociclistas del más allá.
-Un momento, ese tabaco huele a Córdoba Capital.
-Sí, James Dean fumaba tabaco Chesterfield.
-¿Y dónde está su Harley Davidson?
-Ey, miren atrás de ese montículo. ¡Es el cura que nos estafó!
-¡A él muchachos!
-¡Bueno, bueno! No se violenten. Seguro que podemos llegar a un acuerdo.
-¿Cómo cuando nos quisiste pagar el miniflete con esas Bobiraux coins de mierda que no valían nada? Ni en pedo.
-Eso no fue culpa nuestra, si no del dueño de las Bobiraux coin: Marcel Bobiraux.
-¿El inspector de la embajada de Bélgica?
-Así es, cadáver resurrecto de James Dean. Es nuestro enemigo común. Y si me permiten, tengo un plan que nos va a permitir vengarnos a todos.
-Ni loco te hacemos caso, ladri. Gil. Puto.
-Si se encargan de Bobiraux, les presto a Del Campo por un año.
-Bueno, aceptamos.
-Pero soy una persona yo, no me puede prestar como un caballo.
-Callese Del Campo.
-Bueno.
-Escuchen el plan. En la estación Derqui de este mismo ferrocarril hay un local que nadie usa, que está a nombre de una S.A. y en enero pagan la cuota de todo el año.
(Un local lleno de telarañas y cajones de madera sin etiquetar)
-¿Por qué hacen eso, profesor?
-Se usa para operaciones clandestinas, como ésta.
-¿Pero quienes son los de la S.A.?
-Si te lo digo tengo que matarte, Ernestina. Cállense los dos y digan todo que sí con la cabeza.
(Del Campo y Ernestina mueven afirmativamente la cabeza)
-Marcel Bobiraux es adicto al paco. La próxima vez que venga a conseguir su dosis de la semana, su informante le va a decir que tiene un cargamento de paco para vender en ese local.
(Marcel Bobiraux llega en su Renault French y un hombre misterioso con sombrero y gabardina se asoma y le susurra algo al oído)
-¿Cómo sabe que tenemos un informante?
(Ravignani es presa de un éxtasis religioso en el altar de su capilla)
-Me lo dijo el Dorado Tortugón del Cielo.
-Está bien.
-Entonces, cuando Bobiraux llega al local de Derqui a buscar su paco, lo cagan a bifes de tal manera que quede más pelotudo de lo que es y no pueda volver a resolver un caso en su puta vida.
(Los motociclistas salen de las sombras y lo cagan a cadenazos a Bobiraux. El bigote ensangrentado del inspector belga vuela por el aire. De vuelta en el Violódromo, entre cadáveres de violadores y adictos al paco por igual)
-¿Eso es todo?
-Así es, Del Campo. Como verá, es un plan infalible. No puede fallar.
-Supongo que no....
-¿Se siente bien, alumno?
-Estoy triste, no pude usar nada de matemática en este caso. Se resolvió todo a piñas.
-Y cadenas. Pero no se ponga mal, Del Campo. La matemática está en todas partes. Por ejemplo, ¿Cuánto es 5x8?
-40.
-Y qué me dice de la integral de 3x^2-2x+5/ (x+3)^3 dx??
-Eso es 3 veces logaritmo pacha mama de x+3 + 20/x+3 - 19/x+3^2 y un numerito que puede ser cualquiera
-Muy bien, del Campo. ¿Qué le parece si festejamos que somos los detectives nº1 del mundo tomando una chocolatada?
-Esta vez prefiero un guisqui yo.
-¡Jajaja, del Campo! ¡Ya está hablando como todo un motociclista! ¡Jajaja!
-Gracias che ¿Me puedo tomar el guisqui?
-No, es un whisky mágico de detectives nº1 para curar a la madre de Ernestina de lo que sea que tenga. Usted toma chocolatada.
-Bueno.
IX. El caso de los pies que gritan.
“-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
-Ahí los atrapé.
-Metelos en la jaula. Muy bien Del Campo.”
(en el aula)
(aula, no jaula)
-Bueno alumnos, y así es como del Campo y yo resolvimos el caso de los pies que gritan. Como verán, todo lo que existe (y la mayoría de las cosas que no) pueden ser modeladas matemáticamente, incluso los inhumanos gritos de una parte del cuerpo cercenada que corre por ahí pateando a la gente.
-¿Y qué pasó con Ernestina?
-¿Los pies al final eran del mayordomo o de la viuda Anchorena Martínez Lopez Lopez?
-¿Cómo hacían para gritar?
-¿Dónde pusieron la jaula con los pies que gritan?
-¿Siguen gritando al día de hoy?
-¿La madre de Del Campo aceptó su homosexualidad a pesar de creerla influencia demoníaca?
-Sí a todo. Bueno, si estudian toda la vida tienen una probabilidad (ínfima pero existente) de llegar a ser la mitad de inteligentes que el alumno Del Campo, ya que ninguno de ustedes es un genio, y ponerse a resolver casos como nosotros.
-¿Hay otra aplicación para la matemática además de resolver casos?
-No. ¿Otra pregunta?
-¿Hay manera de convertirse en un genio matemático?
-Sí, pero no se las recomiendo.
-Dale profe, díganos. La vida es una mierda para los que no somos genios.
-Bueno. Hay gente que se volvió genia de repente después de sufrir un accidente particularmente terrible. Choques de autos, cirugías que salen mal, pelotazos de alemanes en la cara, cosas así. Importante: Alejense de la radiación. En serio les digo.
(murmullo general)
-¿Otra duda? Sí, el del bigote.
-¿Cómo es que Marcel Bobiraux, el detective de la embajada de Bélgica, sigue siendo siempre Nº1 del mundo a pesar de que no es un genio matemático?
-Le roba casos a los giles y agarra todos los fáciles. Los casos se cuantifican y no se cualifican, por eso le rinde. Pero creanme, es un imbécil. No quieren ser como él. Además, antes de que termine el año lo vamos a pasar, porque Del Campo es un genio matemático y Bobiraux no. Ahora fuera de mi vista.
(se van los alumnos)
-Quizás haya un plan menos peligroso que contarles el secreto para volverse un genio matemático, pero en fin. Es peligroso para ellos, no para mí.
(en uno de los tantos pasillos de la facultad)
-¡Profesor Ravignani!
-Decano Álvarez, ¿Cómo le va?
-Mal me va, Ravignani, mal. Muy mal. ¿Sabe por qué?
-¿Por algo que hice o dije?
-Brillante, Ravignani, brillante. ¿Cómo lo supo?
-Si no fuera culpa mía no me estaría gritando.
-Veintitrés alumnos tengo en enfermería por su culpa. Cuatro chocaron sus autos alemanes entre sí. Diez chicas se hicieron cirugías plásticas con un tipo que decía que era cirujano en Tinder y en realidad trabajaba en un parripollo. ¡Y lo conocieron en el parripollo! Otro se tiró del quinto piso gritando Leibnitz. Todo porque usted les dijo que si hacían eso se iban a volver genios matemáticos.
-¿Y a alguno le funciono?
-¡No! Ravignani, el único motivo por el que no lo echo es por sus lazos con la Iglesia Católica. ¿Cómo puede ser que un cura haga esas cosas?
-¿Que debería estar haciendo, violando niños?
-No se haga el gracioso, que esto es muy grave.
-¿Y el abuso infantil no?
-No me cambie de tema. Le voy a hacer lo mismo que le hice al profesor gallego de filosofía…¿Qué está mirando?
-Sus pies.
-¿Mis pies?
-No tiene pies. Quería corroborarlo, como usted nunca sale de despacho su me pareció sospechoso.
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
(El Decano Álvarez sin pies se abalanza sobre el cura Ravignani, quien se defiende a navajazos. Entran en un aula llena de alumnos que estaban ahí estudiando o algo y el Decano Álvarez termina rompiendo la ventana y saltando por ella con rumbo indeterminado)
-¡Profesor Ravignani! ¿Qué pasó?
-Los pies que gritan fueron todo este tiempo del Decano Álvarez, que resulta que tambien grita. Lo hice salir con una trampa bien piola pero se me escapó.
-¿Y quién lo detendrá ahora? ¿Sabe a donde se dirige?
-Yo no, pero un genio matemático puede.
-¿Lo va a llamar a Del Campo?
-No, si lo llamo acá va a querer volver a ser un alumno normal. Tengo que recurrir a otros métodos.
(En la enfermería)
-A ver zánganos, ¿Alguno de ustedes se volvió genio matemático al final o no?
-Yo.
-¿Cual sos vos?
-Corina con C. Una de las chicas que la operó el del parripollo. Y ahora que soy genia matemática, puedo decir que eso de la operación fue una pésima idea en general.
-¿De verdad serás genia? A ver, ¿Cuánto es 5x8?
-40.
-Vení conmigo.
(en el aula donde se escapó el Decano Álvarez)
-A ver, ¿A dónde fue el Decano Álvarez?
-Fue a buscar sus pies.
-¿Cómo sabe donde están?
-Se comunican a los gritos. Ecolocación, como los murciélagos.
-Por supuesto, un pie no tiene ojos. Es su única forma de guiarse. Brillante, Corina con C.
-¿Quiere decir que voy a reemplazar a del Campo a partir de ahora? ¿O solo cuando tenga que deducir algo adentro de la facultad?
-¡JAJAJAJAJA! Nunca. Del Campo sigue haciendo que usted parezca una baldosa de granito. De hecho, usted probablemente no aparezca nunca más.
-Mire que me puedo volver malvada, eh.
-No se lo recomiendo. Con del Campo la pararíamos en cinco minutos.
-Mierda.
-Chau. Gracias por su ayuda.
(En la cámara de contencion, en el subsuelo de la capilla)
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
-Estos pies no se callan más, che Ernestina.
-¿Para que los guardamos? ¿El cura te dijo?
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
-Creo que lo quería hacer cagar al Decano.
-¿Qué Decano?
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
-Ese que viene ahí. Los pies que gritan son de él.
-Entonces disparale con la 12 para matar pecaríes.
-No puedo, es el decano de la facultad mía. Me pueden expulsar el día que vuelva yo.
-Entonces todo depende de mis revólveres.
(más tarde, en la capilla)
-¡Ernestina! ¿¡Cómo pudiste dejar que se escape el Decano Álvarez con los pies que gritan!?
-Perdón, ¿Cómo iba a saber que era inmune a las balas de revólver?
-Es un decano que sus pies funcionan de manera independiente por motivos inexplicables, tendrías que haberlo supuesto. -¿Me vas a echar? Por favor no lo hagas, necesito seguir en el top10 de detectives. Mi mamá sigue muy enferma.
-No vamos a seguir ahí por mucho tiempo si siguen pasando estas cosas. -No va a volver a pasar. Te lo juro. -Bueno, ¿Mejoraste tus disfraces por lo menos?
-Sí, ya puedo disfrazarme de balde de agua. Mirá.
-Le falta humedad. Seguí practicando.
-Profesor…
-¿Qué pasa Del Campo?
-Marcel Bobiraux está en la televisión de la capilla. Parece que lo agarró al Decano Álvarez cuando fue a comprar zapatos.
-Y es por eso que moi, Marcel Bobiraux, le inspector de la ambassade de Bélgica, soy le detective Nº1 du monde.
-Ya me harté de ese tipo. Vamos a hacerlo cagar de una vez.
-Sí, profesor.
VIII. El caso de la PS4 a 1 dólar en Capilla del Monte.
(En Capilla del Monte)
-Tenga cuidado, del Campo, los cordobeses son gente traicionera. Un momento es todo fernet y cuartetazo y al otro se autoproclaman república independiente.
-Mi mamá es cordobesa.
-Y dio a luz a un genio. ¿Ve lo que le digo?
-La verdad que no.
-Ya me va a entender. Lo que sí podemos hacer mientras estamos acá resolviendo el caso de la PS4 a 1 dólar es conseguirle una nueva novia para que se olvide de Cacerola.
-Pero no quiero una novia yo, si soy homosexual.
-No sea ingenuo Del Campo, la homosexualidad no existe.
-Usted dice eso porque es cura.
-Falso cura. Si le hace sentir mejor, tampoco creo en la heterosexualidad.
-Osea que todos los que cogen cogen de mentira.
-Exacto. La única verdad es el Dorado Tortugón del Cielo.
-¿Lo voy a conocer algún día al Tortugón?
-Tal vez. ¿Qué le parece esa chica para novia?
-Puedo oirlo ¿Sabe?
-Perfecto. ¿Cual es tu nombre?
-Ernestina.
-¿Y de que trabajas?
-Soy detectivesa. Estoy investigando el caso de la play 4 a un dolar.
-Mira que casualidad, nosotros también.
-¿Ah sí? Entonces voy a tener que matarlos a los dos con estas pistolas.
(Del Campo saca la escopeta para cazar pecaríes, el cura la navaja y se arma un cordobian stand off)
-Mientras nosotros estamos acá apuntándonos, alguien más va a resolver el caso.
-Yo no voy a ceder. Tengo que entrar al top10 de detectives para conseguir la medicina para mi madre enferma.
-Nosotros tampoco podemos ceder. El comisario Talocci nos va a poner finalmente segundos si le llevamos la play 4 sana y salva.
-Ninguno de ustedes se va a llevar el premio. Es mío por derecho.
-¿Ese arbusto habló, profesor?
-Eso no es un arbusto, del Campo, es la detectivesa Fathia Acheampong, maestra del disfraz y número 2 del mundo.
-¡Ay, Fathia Acheampong! No lo puedo creer, usted es mi idola. La admiro desde pequeña. Mire, me disfrazo como usted.
-Con ese bigote falso no engañará a nadie, señorita. ¿Cómo es que está por entrar al top 10 de detectives?
-Viajo mucho a Santiago del Estero a resolver casos de abuso. Pero quiero empezar a jugar en primera.
-Deberías unirte a Del Campo y a mí, Ernestina. Tenemos un lugar en la organización para una mujer ambiciosa.
-Bueno.
(Ernestina le dispara a Fathia Acheampong)
-Ahora somos los número 2.
-No es tan sencillo, Ernestina. Fathia no es como tus presas santiagueñas de costumbre. Mirá, lo que le disparaste era nada más que una maqueta ultradetallada de papel maché y palitos de helado.
-Oh Fathia es tan genial. Algún día seré tan buena maestra del disfraz como ella. ¿Si la mato me convierto en ella, no?
-Sí, o ella en vos. O quizás sus identidades se mezclen en una. Pero no podemos hacer nada de eso hasta que la encontremos, ya debe estar camino al lugar donde venden la play 4 a 1 dólar.
-Mire profesor, estas deben ser las huellas de su camioneta.
-¡Muy bien, Del Campo! Vamos a seguirlas.
(Al final de las huellas, una cabaña de madera en medio del monte que desemboca en una fiesta alocada. Suenan los temas más oscuros de la Mona Jimenez)
-Creo que estamos en presencia de un ritual cordobés de la primavera. Del Campo, tenga la escopeta a mano. Debe haber miles de cordobeses ahí abajo.
-Sí, profesor.
-Yo me infiltraré entre ellos. Será muy sencillo, ya que ya soy cordobesa.
-Vas a necesitar un mejor disfraz que ese bigote falso. Tomá, ponete mi sotana.
-Gracias. Me comunicare con ustedes a través de este handy. Estén listos para actuar a mi señal.
-Vos no me das órdenes a mí. Sólo el Dorado Tortugón del Cielo me da órdenes.
-¿Vamos a tener que apuntarnos con las armas de vuelta?
-No, voy a contactar al Dorado Tortugón del Cielo a ver que hay que hacer. Un momento. ohmmmm. ohhhmmmmm
-¿Siempre se queda así quieto este cura?
-No, generalmente resolvemos los casos a los tiros o a las cuentas.
-¿Qué cuentas?
-Por ejemplo yo agarro y uso la posición del sol y las sombras de tres personas en las puntas para sacar cuanto espacio ocupan todos. Después a ese número le meto muchas veces lo que ocupa mas o menos un cordobés, porque hay unos que son más gorditos y otros más flacos, y veo cuantos cordobeses hay ahí abajo.
-¿Y cuantos hay?
-1002.
-Impresionante. Ojala yo supiera matemática tambien.
-Es que yo en realidad de matemática no sé nada. El profesor Ravignani dice todo el tiempo que soy un genio y la gente le cree porque lo dice así con mucha seguridad.
-Usted es un genio, del Campo. No vuelva a contradecirme o vuelve a la granja de soja de donde salió.
-No, profesor.
-Es un chiste, del Campo. Usted al campo no vuelve más. Venga, deme un abrazo.
-No quiero.
-Bueno.
-¡Ey! ¿Qué te dijo el Dorado Tortugón del Cielo?
-Que esto no es una fiesta, es un multitudinario torneo de FIFA.
-¿Y la play 4 a 1 dólar?
-Eso es porque hicieron el flyer con los codos. Lo que quisieron decir es que la inscripción al torneo cuesta 1 dólar y el premio es una play 4.
-¿Entonces el que organizó este torneo lo hizo para efectivamente vender la play a cuatro veces su valor?
-Sí. Y como es una play 4 ese número se multiplica también por 4 y gana 16 veces lo que sale. Y más si la compró afuera más barata.
-¡Es un genio malvado!
-Genia malvada, de hecho. Sospecho que Fathia Acheampong, la maestra del disfraz, está detrás de todo esto.
-¿Y cómo la detenemos, profesor?
-No podemos detenerla si no sabemos quién de todos estos cordobeses es. Tenemos que inscribirnos en el torneo y descubrirla en el proceso. ¿Jugó alguna vez al FIFA, del Campo?
-En realidad no sé lo que es el FIFA.
-Vas a ganar igual.
(Se anotan en el torneo y del Campo sale campeón fácilmente con un equipo cualquiera del Federal A, Sportivo Patria, ponele, venciendo en la final a un cheto de Río Cuarto con un combinado entre el Real Madrid y el Barcelona. Y como era de Río Cuarto y hacía trampa, todos los cordobeses hinchaban por Del Campo y lo levantan en hombros cuando gana)
-Del Campo derrotó a todos los cordobeses, pero ninguno resultó ser Fathia Acheampong, la detectivesa nº2 del mundo.
-No te desesperes Ernestina, el caso está resuelto. Como decía Sherlock Holmes, cuando se descartan todas las posibilidades, la que queda debe ser cocaína. Dijo eso drogado, por supuesto, pero suponemos que se refería a la Verdad, que él encontraba consumiendo grandes cantidades de alcaloides que en ese momento.
-No te sigo, Ravignani.
-Fathia Acheampong está en este momento en las manos triunfantes del alumno Del Campo.
-Fathia Acheampong fue todo este tiempo la play 4!
-Sí, ahora no solo no tiene escapatoria sino que va ir presa y por lo tanto nosotros pasamos a ocupar su lugar en el nº2 del mundo. Ah, y devolveme la sotana.
VI. El caso del casting en Madrid.
(Tras resolver un caso de traficantes en un avión usando fractales, el mismo aterriza en Madrid y nuestros héroes aprovechan para tomarse unas merecidas vacaciones en la capital gallega)
-¡Mire Del Campo, un casting para un comercial de jabón en polvo!
-¿Qué es el jabón en polvo, profesor?
-Se usa para lavar la ropa. ¿Sabe lo que es la ropa, Del Campo?
-Sí, es como el cuero de la vaca pero para las personas. En el campo la ropa se lava cuando llueve nomás, si no no.
-Las taekwondistas no lavamos la ropa porque con el lavado se pierde la experiencia.
-Por eso no conseguís wacho, Cacerola. Olés a experiencia y a los hombres les da miedo. Aparte contestás sin que nadie te pregunte nada.
-En realidad soy virgen. Solo tengo experiencia rompiendole la cara a mis rivales en torneos.
-Tenemos que conseguirte un wacho. ¿Por qué no te presentas al casting? Asi vas a ser famosa y te van a llover los gallegos.
-No quiero que me llueva ningún gallego. Yo estoy enamorada de Del Campo.
-Pero él es homosexual.
-Sí, es verdad soy homosexual yo.
-Entonces voy a tener que cambiar de sexo.
-¿Y como vas a pagar la cirugía?
-Me voy a presentar al casting y con la plata de la publicad le pago al cirujano.
(En el casting)
-Perfil derecho. Perfil izquierdo. Muy bien. Diga el slogan, por favor.
-¡Pegadle una patada a las manchas!
-No hacía falta destruir la lavadora, pero muy bien. Ahora póngase el traje de baño, por favor.
-¿Perdón?
-Sí, falta la prueba del traje de baño.
-Ponetelo Cacerola, que tenés cita con el cirujano a las 3.
-No puedo Ravignani, sin el traje de taekwondista pierdo la experiencia y los poderes.
-Señorita, esto es una mafia. Nosotros secuestramos mujeres para después venderlas como esclavas en Asia. Pierda los poderes así podemos secuestrarla a usted también, por favor.
-Perdón, ¿Ustedes saben que nosotros somos detectives, no?
-¿Detectives? ¿Como de la policía?
-No, más violentos. Del Campo, saque la 12 para pecaríes. Hoy comemos jamón serrano.
(Del Campo saca la escopeta y baja a tiros a todos los del casting menos al director que se esconde abajo de la mesa. Cacerola se encarga de seguridad y de los ninjas de producción. El cura Ravignani va a buscar al director abajo de la mesa y le pone la navaja en la garganta)
-Sic semper Tyrannis.
(Lo apuñala como a un chancho)
-¿Qué le dijo al gallego, profesor?
-No importa. Lo que importa es que con los euros en la caja chica de estos gallegos mafiosos podemos pagarle un taxi boy a Cacerola para que debute antes de la cirugía que también vamos a pagar con esto que acabamos de incautar.
-No, al final no quiero la cirugía.
-Solo el taxi boy entonces.
-Creo que en realidad soy asexual. Supongo que lo que quería con mi amor por Del Campo, que sigue en pie y es eterno por cierto, era una relación emocional profunda que no corra riesgo de volverse sexual, ya que la sexualidad humana en general me resulta repugnante. Y el género también. Voy a renunciar al género binario y al apellido que se me asignaron sin mi consentimiento al nacer y ser solamente Cacerola Taekwondista, que es lo que me identifica con mayor fuerza.
-¿Así y todo vas a seguir manteniendo el nombre ridículo de Cacerola? ¿No preferís un nombre neutro como Sam o Taylor? Taylor puede ser Taylor Swift o Taylor Lautner.
-No. Cacerola me gusta.
-Bueno.
-¿Entonces todo esto fue al pedo, profesor?
-Para nada del Campo. Estoy seguro de que desbaratar esta banda debe contar como un caso más para la tabla de puntos, pero igual habrá que preguntarle al Garmendia gallego. Xarmendia o lo que sea.
-Acá estoy hablando con él. Dice que sí.
-Gracias Cacerola. Además nos quedan todos estos euros de yapa.
-¿Y qué hacemos con esos euros, profesor? Podría comprarme una escopeta más grande yo, como las que son para los pumas, ¿vio?
-Más urgente que la escopeta para pumas es una mina en el equipo, preferentemente una cuya sexualidad caiga dentro de los cánones sociales normales. O que sea ninfómana. Del Campo, use sus poderes matemáticos para deducir en este mapa a dónde las mandaban como esclavas a las minas los gallegos estos.
-Acá.
-Corea del Norte. Muy bien Del Campo. ¿Cuánta plata tenían los mafiosos en la caja chica?
-Exactamente lo justo para que los tres viajemos a Corea del Norte.
-¡A Corea del Norte pandilla!
V. El caso de la noche de acústico.
(En un centro cultural que en realidad es una casa vieja sin ningún tipo de habilitación municipal)
-¿Qué hacemos acá, profesor? Está lleno de gente que parece la que el patrón echaba de la estancia cuando se metían a dormir en los sojales con sus mochilas grandotas. -No sea ingenuo, del Campo, los sojales no existen. Esas mochilas grandotas no contenían otra cosa que la droga que ellos robaban de los cultivos ocultos bajo las supuestas plantas de soja para después vender en eventos culturales. -¿Eso es lo que vinimos a desbaratar? ¿Una red de narcotráfico?
-Correcto Cacerola. Seguí así y en un millón de años vas a ser la mitad de inteligente que el puto genio de Del Campo.
-Yo solo quiero amarlo y que me ame.
-Eso nunca va a pasar.
-Te quiero como amiga, Cacerola.
-Pero no vamos a coger nunca.
-Y… No.
-Basta de hablar de coger enfrente de curas. Vamos al caso que nos asignó Garmendia. ¿Ven la chica que está en el escenario con la guitarra?
-¿Qué escenario?
-Esa esquina.
-Ah sí, la rubia. ¿La cago a patadas?
-Todavía no Cacerola. Escuchen con atención. Esta gente se comunica a través de complejas funciones armónicas escondidas en sus canciones de protesta. En realidad están programando el próximo lugar donde van a traficar su droga. ¿Entiende lo que dicen, del Campo?
-Sí, dicen que hay que encontrarse en el sótano dentro de quince minutos.
-¿Del Campo sabe de música también?
-La música y la matemática son lo mismo. De hecho, cuando estemos primeros en el ranking de detectives lo voy a mandar a una boy band.
-Ay, mi corazón de taekwondista.
-Desquitate con los traficantes, Cacerola. Ahora tenemos que hacer tiempo quince minutos. ¿Por qué no se chamuya algún muchacho, del Campo? Le va a hacer bien.
-¿A cuál?
-¿Ese que está ahí? Parece homosexual.
-Bueno.
-¿Y yo que hago?
-Andá a comprar cerveza.
-Está bien.
-¿Quién me está tocando el hombro?
-Nos encontramos de nuevo, Monsieur.
-¡Marcel Bobiarux, el inspector de la embajada de Bélgica! ¿Vos también estás investigando este caso, sorete?
-Oui.
-Bueno, no si te apuñalo primero.
-Esta vez iría à la prison, Ravignani. Tous les détectives estamos aquí. Ese garçon homosexuel que está ahí est en réalité Fathia Acheampong.
-¡La maestra ghanesa del disfraz detectivesa Nº2 del mundo! ¡Del Campo, venga ya mismo para acá! ¡Es una trampa!
-Acá estoy, profesor. ¿Qué pasó?
-Ese hombre es en realidad una mujer africana.
-¿Entonces no me conviene meterme en el baño con él, no?
-No, es nuestra rival. Quiere resolver el caso antes que nosotros.
-Pero nosotros ya lo resolvimos, hay que estar en el sótano ese en once minutos.
-¡Del Campo, no lo diga enfrente de Bobiraux!
-¡hon hon hon!
-¿Eso fue una risa? ¿De que te reís?
-¿En el sotano? ¡Sacre bleu! ¡Cuanta ingéniosité! ¡Hon hon hon!
-¡Ey, volvé para acá!
-¿Qué quiso decir, profesor?
-No lo sé. ¿Está seguro que resolvió bien la función armónica, no Del Campo?
-Sí, profesor.
-¿Y la canción que está tocando ahora la rubia ahora que dice?
-Dentro de siete minutos en el sótano. Tenemos un montón de droga para vender.
-Voy a mandar a seguir a ese Belga miserable. ¿Dónde está Cacerola?
-Acá estoy.
-¿Y la cerveza?
-No compré, salía 20 dólares.
-¡Ladrones! Hay que meter a todos los administradores de centros culturales presos. Veamos como los podemos implicar en el caso.
-¿Y si esconden la droga en esas cervezas que no compra nadie porque salen 20 dólares?
-Tiene sentido, la gente acá toma todas cosas que se trajeron de afuera. Nunca los descubrirían.
-Vamos a pedir una cerveza. Si de verdad tiene droga adentro, no nos la van a querer vender.
(en la barra)
-Hola, quiero una de esas cervezas de 20 dólares.
-Eh… no hay más.
-¿Cómo que no hay más? Las veo ahí atrás, en las heladeritas.
-Sí, pero ya están todas reservadas. Salen con las pizzas de 40 euros.
-Nadie pidió ni pediría jamás una pizza de 40 euros.
-Sí, ¿Cómo no? Un montón de gente.
-Vamos a ver si eso es verdad. Cacerola, usá tus pulmones de taekwondista para preguntar quien pidió una pizza de 40 euros.
-¡QUIÉN PIDIÓ UNA PIZZA DE 40 EUROS!
-¿Viste? No contesta nadie.
-Yo...Estem... Adiós.
-¡Vení para acá!
-¡No quiero!
-Cacerola, ¡Atrapa a esa vendedora!
-Ya está.
-Buenísimo. Vamos a la comisaría a entregar todas estas cervezas llenas de droga.
-Pero, ¿Y la reunión de venta de droga esa en el sótano que dijo la rubia con la guitarra?
-¿Qué droga van a vender, Del Campo? Si la acabamos de incautar toda.
-Puede ser otra droga. Esta no es la droga que había en el campo de mi patrón. Es otra.
-No creo. Vamonos de este lugar. No hay lugar para sentarse y ya me duelen las piernas.
-Bueno.
(Mientras tanto, en el sótano del centro cultural)
-No creo que vengan, Bobiraux.
-Reste calme, blonde. Le cura Ravignani vendrá. No peut resistirsé a llevarme le contraire. Y entonces, les disparamos.
(Una hora después, en el sótano del centro cultural)
-Bueno, no van a venir parece. Me voy.
-Tres bien. Je también.
IV. El caso del mini flete con precio a convenir
(Tras el desastre ocurrido con los pitagóricos, el cura Ravignani, el brillante alumno Del Campo y Cacerola, la invencible campeona mundial de Taekwondo, vuelven a la capilla)
-Bueno Cacerola, este es nuestro cuartel general, ¿Qué te parece?
-¿Jesús dónde está?
-¿Quién?
-Jesús. El hijo de Dios que vino a la tierra a morir por nuestros pecados. ¿No tendría que estar ahí colgado de la cruz? ¿Por qué hay una tortuga? -No es una tortuga, es El Dorado Tortugón del Cielo, nuestro Guía y Protector.
-¿Y por qué no nos protegió en Brasil?
-No sé, capaz que hicimos algo que lo hizo enojar.
-¿Como qué?
-Mhm, ¿Alguno de ustedes comió sopa de tortuga últimamente?
-No.
-Sopa de tortuga, qué rica que es.
-¡Ah! ¡Fue usted del Campo! Resuelva 200 ecuaciones diferenciales como penitencia.
-Ya está.
-No lo pensé bien eso. Mejor vaya a dar la vuelta a todo el campus trotando.
-Sí, profesor.
-Bueno Cacerola, ahora que estamos solos, ¿Cómo avanzan tus sentimientos por el genio aquel? ¿Ya lo superaste?
-No, sigo perdidamente enamorada. Creo que me voy a tatuar su nombre arriba de la teta izquierda.
-Bueno, vamos a ver si podemos resolver un caso nosotros solos a ver si dejas de admirarlo tanto. Aparte hay que meterle pata, estamos cuartos en la tabla de detectives, abajo de los hermanos Fujikawa.
-Lo voy a seguir amando para siempre pero bueno, vamos.
(en la comisaría)
-¡Garmendia! ¿Cómo le va? ¿Su hija?
-No tengo ninguna hija.
-Bien, porque en realidad no me importaba. ¿Hay algún caso nuevo para nosotros?
-No, pero el comisario Talocci se quiere comprar un miniflete para que el impresentable del hijo labure haciendo repartos y deje de jugar a la play y comer papafritas todo el día. Dijo que el detective que le consiga el mejor precio le suma tres casos a la tabla.
-Con eso pasamos a los ponjas. Vamos, del Campo.
-Cacerola. ¿A dónde vamos?
-A la capilla, a buscar minifletes por internet.
(Del Campo mientras tanto corre jadeando bajo el sol, con la camisa atada alrededor de la cabeza y lleno de sudor. Hace mucho que dejó el campus y ahora está en entrando a la pampa húmeda)
(En la capilla)
-¿Del Campo no volvió todavía? Esto es muy extraño. ¿Le habrá pasado algo?
-No te distraigás Cacerola, ese muchacho es un genio, de seguro podrá resolver cualquier situación que se le aparezca sin problemas.
(En ese exacto momento, Del Campo es secuestrado por una pandilla de motociclistas que aterrorizan toda las rutas nacionales que son números primos)
(En la capilla)
-Ya estoy mirando páginas de clasificados. Vos buscá en la Deep Web.
-Acá en la Deep Web encontré uno que dice precio a convenir.
-Perfecto, la conseguimos regalada. En el seminario al que nunca fui me convertí en un excelente negociador.
-Dice que solo aceptan criptomonedas. ¿Tenemos criptomonedas?
-No, el Dorado Tortugón del Cielo las prohíbe estrictamente porque son malvadas.
-Le mando un mensaje preguntándole si aceptan dólares ¿Esos son buenos no?
-No tan rápido Cacerola, no tenemos ningún dólar. Lo que sí tenemos es esta servilleta donde del Campo desarrolló las funciones criptográficas perfectas por diversión en el avión cuando veníamos para acá. Con esto podemos hacer nuestra propia criptomoneda y conseguir el mini flete gratis.
-¿No era que eran malvadas?
-Sí, pero cuando estafemos a los criptofanáticos después de que la moneda se vuelva popular devaluando su precio van a aprender a no confiar en su prójimo nunca más. Y con la credibilidad de todas las criptomonedas de acá al fin del mundo completamente destruída, el Dorado Tortugón del Cielo va a estar contento.
-¿Vos te das cuenta que la comisaría nos va a terminar persiguiendo a nosotros, no?
-Le ponemos Bobiraux coin, así el pato lo paga él.
(Con su criptografía perfecta y la velocidad de internet, una Bobiraux coin pasa a valer 15 millones de dólares en pocos minutos. Ravignani y Cacerola compran el miniflete y un gigantesco tortugón de oro puro para decorar la capilla. Acto seguido sueltan todas sus monedas de golpe al mercado junto con las claves privadas de todo el mundo haciendo que de repente valgan mierda. Ola de suicidios por todo internet)
-Listo, la transacción está hecha. Ahora solo tenemos que ir a buscar el mini flete. ¿Dónde está, oh estimada Cacerola?
-En Tandil.
(Los motociclistas que llevan a del Campo atado y amordazado entran a una ciudad que en la entrada tiene un cartel que dice “Tandil”. Se meten a un garage donde está el mini flete que compraron Ravignani y Cacerola.
(Se hace de noche y llegan ellos dos, y los motociclistas los rodean agitando cadenas y apagando cigarrillos en sus músculos tatuados. Su jefe da a un paso al frente)
-Ustedes nos cagaron, esas criptomonedas que nos dieron no valen un peso.
-Ustedes nunca dijeron nada de pesos. Ustedes dijeron precio a convenir y convinimos 0,013 Bobiraux coins y se las dimos. Ese acuerdo no tiene nada que ver con la posterior conversión de esas 0,013 Bobiraux coins en ninguna otra moneda, virtual o concreta.
-Me chupa un huevo. No les vamos a dar nada.
-¿Ese que está en la jaula es del Campo?
-Es nuestro esclavo ahora, hizo un mapa con una distribución probabilística de cosas para robar en todas las rutas nacionales a cambio de que no lo matemos y ahora vamos a ser millonarios.
-Ese que tienen ahí es el amor de mi vida, yo lo rescataré. -¡Dales duro Cacerola!
(Cacerola esquiva todas las balas, piñas y cadenazos que le tiran los motociclistas y los caga a palos. Rescatan a del Campo y después de abrazarse incómodamente con Cacerola, vuelven en el miniflete que de alguna manera muy retorcida legítimamente les pertenece a Buenos Aires para dárselo al comisario Talocci a cambio de 3 casos resueltos en la tabla de detectives)
-Bueno Del Campo, ¿Aprendió la lección sobre ofender al Dorado Tortugón del Cielo?
-¿Siempre me van a secuestrar unos motociclistas a mí?
-Sí.
III. El caso de la Sociedad Neo Pitagórica do Brasil
(después del mundial de Taekwondo)
-¿Cómo que perdieron todos? Si el Sabon delincuente ese les enseñó todas las tácticas bilardistas que hay para ganar un mundial.
-Es que los que sabían las tácticas bilardistas y realmente la movían murieron en la balacera. Sobrevivimos los que somos muy cobardes y salimos corriendo o nos escondimos atrás de las bolsas de boxeo.
-De cuarta.
-Igual todos todos no perdimos.
-¿Ah no? ¿Quién ganó algo?
-Yo. Medalla de oro en la competencia femenina.
-¿Y como sobreviviste al tiroteo del gimnasio?
-Puedo esquivar balas.
-¿Ah sí? Del Campo, tírele un par de tiros a ver si es verdad.
(Del Campo tira un par de tiros y ella los esquiva sin problemas)
-Contratada. ¿Cómo te llamas?
-Cacerola.
-Ese no es un nombre de verdad.
-Es que mi papá era muy machista. Mi hermana se llama Lavarropas y a mi hermano le puso Juan.
-En mi pueblo eso pasaba mucho, profesor. Casi todos se llamaban Juan. Yo también.
-Pará, ¿Ustedes dos son hermanos?
-No, es otro Juan.
-Bueno, mejor así, menos incesto. En fin, todos los que son de cuarta se vuelven a Buenos Aires como puedan y la que no viene conmigo y del Campo a la única comisaría de Río de Janeiro que todavía no incendiaron, a pedirle un caso sin resolver al Garmendia brasilero.
(En una comisaría que está al pie del Cristo del Corcovado)
-Bueno, oficial Garmendinha, nosotros nos encargaremos de la sociedad Neopitagórica do Brasil que le roba a la gente con sus poderes matemáticos.
-Muito obrigado, Curinha Ravignaninho.
-Baimvora. Cacerola, vos sos la que corre más rápido. Quiero que traigas una copia de todos los diarios que se publiquen en Brasil.
-Acá están.
-Gracias. A ver, del Campo, examiná estos diarios y fijate si detectás algún patrón.
-Momento, ¿Por qué a del Campo lo trata de usted y a mi de vos?
-Porque vos no sos mi alumna y no sos una vieja, y por tanto no tengo ningún motivo para tratarte sobradoramente.
-kk.
-En ese orden de cosas, ¡A ver del Campo! ¿Qué puede decirme de Pitágoras?
-No sé quien es.
-Un tipo que inventó la matemática mística. Fundó una religion basada en la transmigración de las almas y la pecaminosidad de comer porotos. Con esa religión y sus poderes matemáticos, se apoderó del estado.
Reglas de los pitagóricos:
1º Abstenerse de comer porotos
2º No levantar lo que se cae
3º Nunca tocar un gallo blanco
4º Prohibido hornear pan
y catorce mandamientos boludos de esos.
Para él todas las cosas son números y lo demás no existe. ¿Se entendió?
-Sí.
-Bueno, póngase a leer los diarios.
-Sí, profesor.
-Ravignani, mientras tanto quiero hablarte de algo en privado.
-Bueno, ya estamos solos. ¿Qué pasa Cacerola?
-A mi no me interesa resolver crímenes. Vengo con ustedes solamente porque estoy enamorada de Del Campo.
-Mala suerte, es homosexual.
-¿Ah sí?
-Probablemente.
-Bueno, igual me voy a quedar con ustedes. Cuando a una le toca no ser la elegida por la persona amada no le queda más que sufrir en silencio y encontrar deleite en el sufrimiento, y en evitarle al otro la angustia de rechazarla.
-Eso suena completamente insano. Sí querés te presento a otros matemáticos de la Universidad que son fuertemente heterosexuales.
-¿Son igual de inteligentes que del Campo?
-Nadie en el Universo es ni remotamente tan inteligente como del Campo. Si no estarían acá resolviendo crímenes en vez de él y yo no tendría que explicarle que es un colectivo y por qué no hace falta que le den de comer.
-Bueno, entonces mantengo mi decisión de quedarme con ustedes para sufrir.
-Meh. Es tu salud mental.
(de vuelta en la comisaría)
-¿Y del Campo, encontró algo?
-Mire profesor, este señor de traje que sale en todas estas fotos con la misma gente siempre.
-¿Y?
-En la foto está siempre en el medio del firulete ese que tienen las flores a veces, ¿Vió?
-La proporción áurea. Ese debe ser el jefe de los pitagóricos. Brillante, del Campo, vamos a pedirle a Garmendinha que nos busque la dirección de la casa.
(Cacerola suspira. A la vuelta hay una casa que es un triángulo rectángulo gigante con un auto que es una esfera perfecta)
-Debe ser esa.
-Brillante otra vez, del Campo. Bueno, la casa parece que está protegida por todos acertijos matemáticos, lo cual nos viene muy bien porque a eso nos dedicamos, ¿No?
-Sí, profesor.
-A ver el primero. Es la conjetura de Kaplansky.
-Eso que dice ahí da dos camadas de conejitos.
-38. Bien. El que sigue es el problema de los triángulos de Kobon. ¿Cuantos triángulos no superpuestos pueden ser formados en una disposición de k líneas?
-Perrito que rueda resumado k veces.
-Bien. Tercero. ¿Cada curva cerrada de un plano simple contiene los cuatro vértices de algún cuadrado?
-Sí. En este papel hice la demostración.
-A ver, lo escaneo. Bien. Último. Este no se lee muy bien que dice. Cacerola, rompé la puerta a patadas.
-Listo.
-¿Y esto? Están todos los pitagóricos ya esposados. ¿Quién fue?
-Moi, Monsieur.
-¡Marcel Bobiraux!
-¡El inspector de la embajada de Bélgica! ¿Cómo llegó acá?
-Je suis entré por otro côté du triángulo et usé les tabúes de les pythagoriciens para vencerlos en su propio jouer y a usted también, Ravignani. Le cabieaux.
-Esto no se va a quedar así, Bobiraux. Los curas no perdonamos, los matemáticos tampoco.