Ese finde Colonia se pintaba de todos los colores del arcoíris. Era el gay parade y las calles, plazas, restaurantes estaban atiborrados de personajes en todas sus presentaciones. Les había con medias y botas de tacones impactantes, con cadenas y correas, de pashminas y plumas, con sombreros y boinas, de pantalones ajustados y cabelleras alocadas, de faldas ajustadas y cortas, altos, bajos, delgados y fornidos, asiáticos, caucásicos, latinos, todos cabían en aquellas calles saturadas de efervescencia. Jamás antes había presenciado un gay parade y no había planeado que esa visita coincidiera con tal evento de alegría colectiva. Además de haberme sorprendido con su monumental catedral, Colonia me regaló un canvas muy colorido, amoroso y diverso. Soltar los planes también trae grandes recompensas. Sobre la foto, decir que fue tomada sobre el puente ferroviario Hohenzollern que se extiende sobre el río Rin. #collogne #germany🇩🇪 #rinriver (en Cologne Germany) https://www.instagram.com/p/CCG_VoYsm2V/?igshid=1p6j4j3ekbmki










