( @rmfletcher; #005 )
Con la mochila al hombro y un pequeño termo de café en mano, se dirigió a la biblioteca donde esperaba un mejor clima que el de su habitacíon, donde el frío llegaba a calarle los huesos y eso era suficiente para desconcentrarlo de sus tareas. Era tarde en la noche y no muchas personas se encontraban en el lugar, y a pesar de que podría haber elegido una de las mesas vacías en las que podría tirar todos sus libros y desparramarse a su gusto, se sentó frente a una muchacha de cabello oscuro. ”¿Eres parte del equipo femenino de fútbol, cierto?” preguntó, una vez observó el conocido rostro de la mujer.













