"El origen del mundo" (1866) - Gustave Courbet
"Hasta donde entiendo, El origen del mundo hizo su última aparición mediática durante el verano del 2014. En esa ocasión, la artista Deborah de Robertis irrumpió el salón donde se exhibe el cuadro en el museo de Orsay, levantó solemnemente sus faldas y, en cuclillas, justo bajo el cuadro de Courbet, se abrió con sus dedos los labios externos hasta mostrar abierta y claramente la entrada de su vulva. Se trataba de una performance acompañada por una pista del Ave María y un discurso grabado donde repetía una especie de letanía. Los guaridas de seguridad no tardaron en expulsar a la performista ante la mirada atónita y el mal disimulado desagrado de todos los amantes de las bellas artes que visitaban el museo".
"Actos como este se reiteran cada vez con más frecuencia y, la mayoría de las veces, son tildados de groseros o de pésimo gusto. Esto resulta ciertamente paradójico, teniendo en cuenta que vivimos en sociedades donde practicas como el upskirting -ese tipo de acoso callejero que consiste en grabar y fotografiar a las mujeres por debajo de sus faldas- resultan del todo habituales y rara vez acaban siendo sancionadas. Sin embargo, la reacción más instantánea e intuitiva cada vez que una mujer levanta sus faldas en un contexto público es de violento rechazo, sobre todo si el gesto parece no coincidir con sus "usos" y "marcos" culturalmente legitimados sino que, por ejemplo, pide ser leído como una forma de desafío y de protesta".
Suazo, R. (2018). "Víboras, putas, brujas: Una historia de la demonización de la mujer desde Eva hasta la Quintrala". Editorial Planeta.



















