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• Avui “THE LOVERS” (Nu Cabaret) al Teatre Aquarel·la de Barcelona amb la gran Roma Calderón.
VACACIONES EN ROMA
Antes de irme a casa no podía quedarme sin volver a Roma... Roma en el Teatro Lara. Una mujer con nombre de lugar y un lugar con nombre de mujer. El caso es que tenía saldar mi deuda y volver a oír Supernova y todas esas sorpresas que prometía aquí mi amiga la artista, productora, creadora... Y en fin, esta Barbie pelirroja (abundante de rojo y de peli) de cabeza bien amueblada a la que no falta detalle: empezando por unos muebles con bien de animal print tanto reales como figurados.
Diría yo que lo único que le falta es una roulotte de aquellas a la antigua usanza con una estrella en la puerta como corresponde a una artista de las que ya no quedan. Ver The Lovers en ambas versiones es hacer inevitables las comparaciones pero también enriquecerlas. En el formato pequeñito (Oh, uoh, uoh... ¡Quién tuviera una loop station!) te deja más poso el mensaje reflexivo que hay detrás del espectáculo… Si tienes alguna heridita te vas con ellas como más cerradas, como si te hubiesen hecho un zurcidito, pero hecho con mucho mimo y un resultado monísimo. Entra esta gueparda que te acaba susurrando lecciones y tú no puedes sino escuchar, asentir y aprender desde tu butaca... Si eres muy joven te puedes sentir hasta un poco Mowgli oyendo hablar de la flora y la fauna de ahí fuera... Es un poco como la intimidad del acústico vs. la espectacularidad de los recursos de un gran concierto. En The Lovers (gran formato) se establece un diálogo distinto interesantísimo, empezando por el hecho de que rara vez te sientes parte de un todo con el resto del público. Normalmente además de la cuarta pared existe un biombo o al menos una cortina invisible que nos aísla del resto de espectadores con los que compartimos sala. Esto claro está, a no ser que les dé por hacer ruido o molestar en cuyo caso nos acordáremos tanto de ellos como de sus familias les acompañen o no. En fin, a lo que iba...
The Lovers siendo tremendamente participativo, cosa que también sorprenderá a muchos en una sala principal de teatro donde no se suele recibir más allá de una muy puntual pregunta retórica. Pero que me ha impresionado tras conocer ambas es que realmente sean experiencias distintas. Aquí te quedas con la parte más lúdica del espectáculo... Con el juego, la risa, la música y la fiesta... La música es maravillosa... Onírica, sensorial y única gracias al dominio de la loop station. Ayer nos regaló momentos deliciosos e inéditos respecto a la otra versión como Maremoto y Sola.
Estoy deseando que se editen porque realmente es música que consigue transportarte a otro lugar incluso estando grabada, como ya he podido comprobar con: Paranógia. Este tema también vuelve a interpretarse aquí a trío: trompetilla, loop y Roma. Fue increíble la intimidad que se alcanzó particularmente en estos momentos de luz más tenue y que obviamente también es rara en un teatro de estas características. De las pocas ocasiones en las que he visto a un público absolutamente absorto, respetuoso, que sólo ríe sin tregua y sin apenas abrir la boca para nada más a no ser que le sea encomendado. Roma es tan rápida y resuelta que un comentario a destiempo te puede costar perderte tres o cuatro chistes. Pero no sólo fueron los chistes. El público supo mantenerse en silencio durante la penumbra, durante los momentos reflexivos y puntuales en los que Roma se abre, abre sus heridas y se las lame un poquito. Lo justo para recordarlas en la siguiente lección, lo justo para echarse sal, golpe de tequila y hasta la próxima. El espectáculo termina envuelto en confetti, la botella de tequila se separa de su ama y emprende su propio periplo por el patio de butacas... En un ya habitual gesto de humildad y aprecio hacia todos los presentes, Roma saca fuerzas para acompañarles a la salida, intercambiar impresiones con todo el que quiera, fotos, selfies y lo que se tercie. Bueno, y a alguna además darnos unos abrazos de los que te dejan sin costillas flotantes. <3 Y ahora sí: ¡LA VIDA ES UNA FIESTA! Aunque se nos haya terminado la botella... Mis mejores deseos para que se te abran todas las puertas (y botellas) que desees. Sé que no necesitas más que eso, que te basta colar el tacón por una rendija para meterte cualquier rincón del mundo entre pecho y espalda. Y con esto quiero decir que además de talento a raudales, llegas al corazón, nena, que nos conocemos y sé por dónde viajas. ¡De Madrid al cielo y de Roma al imperio!
ROMA
Cuando una ve el espectáculo de esta mujer que se define como una "Juana Paloma" y no sin razón intuye muy pronto que está ante una superviviente de las que se han estudiado mucho (aunque vayan en bragas). De esas personas que han aprendido a navegar ajustándose ellas mismas las velas y ahora navegan ajustándose el corpiño.
Nadie transmite los mensajes y consejos que cuenta Roma (de viva voz y mirada) porque sí y menos en primera persona. Si se le nota asomar el alma por encima del corpiño no quepa duda de que es algo tan intencionado como generoso por su parte.
Artísticamente es un espectáculo redondo y el talento y los reflejos de esta Roma siempre alerta no dan tregua. Si ya te paras a compararte son tan abrumadores y devastadores que ya no habrá suficiente tequila en el bar para consolaros a ti y a todos tus compañeros. Ese nivel de resolución no se consigue espontáneamente de un día para otro pero hay un grado de intuición innata que no es fácil hallar. Es ágil tanto física como mentalmente en toda la extensión de la palabra y de esas piernas, que no es poca.
Roza la tragiROMEdia en algunos puntos y consigue encogerte el corazón en otros. Es un apretón firme pero delicado, de abrazo amigo, de quien desea que cale un mensaje pero a la vez no impone escucharlo. Roma va desprendiéndose de fragmentos y argumentos que desembocan en una conclusión final y en un discurso profundamente tranquilizador y posiblemente sanador para muchos.
Todos tenemos un sustrato común y unos temores (y amores) similares que cada uno tendría que vivir como pueda y quiera pero no solo de boquilla. Durante todo el espectáculo se respira la libertad absoluta de quien sabe que desde el respeto se puede tratar cualquier tema, de quien no se escandaliza, de quien ha aprendido a quererse y ayuda a que otros hagan lo mismo. Hoy he notado cuando Roma se nutre del amor de las personas y lo transforma en talento, pero al mismo tiempo lo emana y eso produce una simbiosis con el público que hace que te sientas especial solo por tenerla cerca. Su belleza exterior no es mas que una pincelada rojo pasión de lo mucho que lleva dentro. Ojalá muchas mas personas la dejen entrar en sus vidas cuando se la encuentren a las puertas y la escuchen atentamente porque tiene mucho que decir y poca prisa por irse. Quiere quedarse, escuchar. Le encanta lo que hace y eso nos llega. Eso y un profundo cariño y respeto hacia cada voto de confianza que se le da. Se molesta en tatuar sonrisas en todas y cada una de las caras que se cruza y la mía ya no se va, gracias, Roma.
Contigo no ha nacido una estrella, se han alineado los astros (el Marisol también) y ha salido jackpot y es hora de recoger lo sembrado.
<3 always, R<3ma