Habían pasado meses desde el incidente en la casa de Nathan y, de alguna manera, la vida había seguido. Blue book se había sacudido por completo, investigaciones se habían hecho e incluso había metido la mano el gobierno. Pero al final la vida había seguido, sobre todo porque nadie supo de Ava. Excepto Caleb, que si bien había sido encontrado en la casa, había sido exculpado de cualquier cargo. El programador había regresado a su trabajo en Blue book, con un aumento legado en las instrucciones de Nathan que le supo a insulto.
Aquella tarde el hombre había ido a un café cercano a su apartamento, Chitters, con la intención de tratar de despejarse con cafeína. A penas había recibido su bebida e iba a sentarse cuando la vio. Una mujer, solitaria, sentada en una mesa en una de las esquinas del establecimiento. Era idéntica a Ava. Bueno, idéntica si Ava hubiera sido humana o si hubieran podido hacerla pasar por humana como había querido Nathan. Caleb sintió la garganta seca, pero no pudo evitar ir hacia ella.-Hola.- La saludó, sin saber bien que hacía.-¿Esta ocupado?¿Pudiera sentarme?.- Preguntó el programador, sin esperar respuesta tampoco, pues de inmediato ocupó la silla frente a ella.-Lamento molestarle, es solo... Usted me resulta muy familiar.-