Y después de tanto, el rubio de delicadas facciones se encontraba frente a su puerta. Llevaba planeando todo de un tiempo para acá, cuando había empezado a ser insuficientes los mensajes de buenos días o las llamadas a media noche. Deseaba más; quería poder ser capaz de besarla, acunarla contra si, contar cada pequeña peca o lunar manchando su piel. Día a día, esto torturaba su mente, carcomiendo cualquier otro pensamiento y hasta si quiera, interrumpiendo su concentración en casi cualquier otra cosa. Casi, porque ese color café era la [única excepción]. Dejando atrás su vida, decidió arriesgarse y buscar nuevas oportunidades, esperando profundamente encontrarlas. Con gratitud, las cosas habían marchado lo mejor posible. Instalado en un pequeño piso rentado y trabajando de momento en el bar doblando la esquina, podía decirse que era libre de ir en busca de ella. Expulsando un suspiro prolongado, pareció que su corazón se detuvo escasos segundos por la espera. “Entonces... ¿Debo saludarte con un beso o solo decir hola?” comentó jocoso, embelesado en cada mínimo detalle. ⊰ messxdupkids ⊱