Bohemia 52 - The Despeinadas
El día tan esperado llegó: 29 de Marzo del 2019. Le pusimos fecha hace un par de meses, pero era realmente algo que habíamos esperado años, por no decir que toda la vida. Un día que habíamos esperado cada una de nosotras por su cuenta, incluso sin conocernos, cada vez que alguien se refería a nosotras con expresiones como “Calladita te ves más bonita” “La música es una carrera de hombres” “No grabamos a compositoras mujeres porque no hay” y muchísimas expresiones más… MILES. A principios de año, la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) y el Centro Cultural Roberto Cantoral, escribieron junto con nosotras el nombre de nuestro día esperado por tanto tiempo: BOHEMIA 52 – The Despeinadas, y desde mi sentir personal, les quiero compartir lo que representó:
1. Como MÚSICO y COMPOSITORA puedo decir que cantar en una Bohemia SACM significaba un sueño; el sueño de contar tus historias en el escenario de El Cantoral y en ese formato en donde se han presentado los compositores que tanto admiro (Emma Elena Valdelamar, Mónica Vélez, Jorge Macías, Natalia Lafourcade, Leonel García, Mario Domm, Gian Marco… entre muchos más). Alguna vez fui como público y pensé a mis adentros “Algún día estar ahí… ¡Imagínate!” TANTO representaba un sueño que el fin de semana pasado aún no estaba segura si realmente había pasado o me lo imaginé.
2. Como FORÁNEA (Que curiosamente todas las Despeinadas lo somos) puedo afirmar que llegar a esta ciudad inmensa e imponente hace 13 años sin conocer a una sola persona, no saber ni tomar el metro y tener miedo de ser delatada por mi acento provinciano, es algo que hoy cuento con una tanta naturalidad que muchas veces se despinta la inmensa valentía que eso implica. Dejar lejos a tu familia, perderte bodas, cumpleaños, navidades y muchos de los mejores momentos de la gente que quieres es algo que se dice fácil, pero implica demasiado sacrificio, merece mucho respeto tener que tragarte el miedo al ver una metrópoli de esta categoría frente a tus ojos y un camino por caminar que realmente NO EXISTE, tú vas construyendo. Y vas avanzando con una afirmación escrita con letras grandes: TE VAS A EQUIVOCAR. Porque no hay manera de no hacerlo, porque equivocarse es parte de aprender; muchas veces me sentí sola, muchas veces lloré sola, ¡Me moría del miedo! Pero con la misma fuerza que agarré mi maleta el día que salí de mi casa, con esa misma fuerza me sequé las lágrimas y me fajé los pantalones para salir a aprender, a defender quién soy y a buscar lo mío. Hoy, 13 años después vivo de lo que amo en una colonia linda, soy independiente y siento esta ciudad mi casa, la conozco bien, es por eso que para mí es un logro cada día que veo un amanecer desde mi sillón favorito tomándome un café, mientras recuerdo a mi “yo” de 20 años muerta de miedo, componiendo en su guitarra en un cuarto de 3 x 3 y solo atún en la alacena… NADA más que atún. Mi “Querida Ingenua”, si pudiera decirle algo sería “¡Aguanta! Vienen como 10 tormentas o más, pero pase lo que pase tú entera, AGUANTA, espera, disfruta y DESPÉINATE, ¡VIVE! ... va a valer la pena… es más, si te esperas, vas a tocar en el mismo escenario que Gian Marco (Mi compositor favorito desde siempre)”
3. El más importante. Como MUJER puedo afirmar que llevo una vida entera viviendo contra corriente, luchando contra los modelos familiares y sociales, en mi universidad fui minoría, en mi medio sigo siendo una minoría y he presenciado que la probabilidad de conversación familiar-social apunta en un 99% a preguntarme “por el novio” o por “cuándo me voy a casar” como si mi realización en la vida dependiera de tener a un hombre junto a mí. Porque estudié en una universidad en donde al terminar el examen primero, un profesor podía hacerle comentarios al grupo como “Fíjense qué tan mal están, que una mujer terminó el examen antes que todos ustedes”, y donde muchos de mis compañeros hombres desacreditaban mi talento y mi esfuerzo con comentarios como “¿Apoco sí tocas?” “¿Sacaste el solo de Pat Martino?... No te creo” “¿El profe te puso 100?... seguro es porque le gustas”. A todos ellos les digo HOY: SÍ toco, SÍ saqué el solo, SÍ saqué 100 y terminé el examen antes que todos porque estudié más que nadie; pero se los digo HOY, en su momento me quedé callada, ¿Por qué? Porque creces en una sociedad que normaliza esos comportamientos y no te das cuenta de la violencia que hay en ellos, la misma cultura social en donde las mujeres tenemos la culpa siempre: Si nos minimizan, si nos violan o si nos asesinan, en un principio sabes que esos comentarios están mal, pero piensas que es tu culpa. Y NO. Ser mujer no es una culpa, la culpa no es tuya por viajar sola, por estudiar una carrera “de hombres”, no mereces menos por ser mujer, no tienes un lugar o un papel asignado en la vida por el simple hecho de serlo, es TU vida y puedes vivirla como quieras. No tienes que “Darte a respetar” mereces respeto porque eres una persona y todos lo merecemos. Yo viví en la ignorancia mucho tiempo también, una feminista no se hace en un día.
The Despeinadas, es un colectivo de mujeres artistas que nos unimos para hacer equipo entre nosotras, apoyarnos y alentarnos buscando igualdad de oportunidades, y no, no es un grupo cerrado si no todo lo contrario, el objetivo es cada vez ser más por el simple hecho de que unidas somos más fuertes. Admiro INFINITAMENTE a cada una de estas mujeres por su capacidad de plasmar su día a día en el arte maravilloso de las canciones. La BOHEMIA 52 fue la primera Bohemia SACM con un elenco conformado absolutamente por mujeres, además de ser la Bohemia de más compositoras en escena (9 mujeres) esto, además de hacerla especial para cada una de nosotras por los 3 puntos mencionados en mi escrito anteriormente, convierte a la Bohemia en algo histórico y de inmensa realización personal para nosotras y para todas las mujeres de nuevas generaciones en la industria musical. Es, por donde lo veamos, un día que habíamos esperado toda la vida. Es un honor haber estado en una Bohemia SACM, pero es más maravilloso haber estado en ese escenario de la mano de 8 mujeres más que luchan todos los días por ser escuchadas y por demostrar juntas que sí existimos, que sí hay compositoras mujeres. Siempre hemos estado ahí, muchas se fueron, nosotras somos una pequeña parte de las que seguimos en el camino.
Y no, calladita no te ves más bonita…