James Sirius Potter nunca ha sido fanático de seguir las reglas ni obedecer las órdenes de los prefectos y profesores, eso mismo se ha demostrado en sus seis años escolares anteriores y claramente no iba a cambiar durante sus últimos meses en el castillo, menos cuando tenía una tarea prioritaria por cumplir. No tarda mucho en hacerse de la capa de invisibilidad que recelosamente guardaba en una parte protegida de su habitación, esconderse lo necesario en los bolsillos del traje y escabullirse del bullicio que aún existía en la sala común de Gryffindor. Los pasillos estaban desiertos y le fue excesivamente fácil llegar hasta las mazmorras, evitando toparse con los fantasmas que cuchicheaban acerca de lo que había ocurrido un par de horas antes en el aula de pociones. Lo difícil en ese momento era colarse a la sala común de Slytherin, sabiendo que no era bienvenido y que los profesores estaban rondando cerca de ahí. ¿Cómo podría hacer para llamar la atención de Prudence sin que el resto de personas lo notasen? Sus planes no siempre eran del todo perfectos... Espera un par de minutos en la entrada, esperando que por arte de magia la Slytherin salga de su sala común. // @sailcrbitch













