humedece sus labios ligeramente, mirando a su alrededor antes de volver atención a la contraria, componiendo una sonrisa cordial que adornó fácilmente facciones, pero que no logró alcanzar orbes oscuros. “aparentemente el concejo tampoco,” responde por lo bajo, negando ligeramente con la cabeza, antes de fijar atención completa en la rubia. “aunque esto es lo más emocionante que ha pasado en este lugar desde que tengo uso de razón. es extraño,” que en sus 29 años como habitante de la isla, nada ocurría, era un lugar tan tranquilo que podría pecar de aburrido. el hecho de que tan repentinamente todo estuviera cambiando, no podía ser una buena señal.