El tiempo pasó como si tuviera prisa. Y sigue corriendo. Tan rápido como el ritmo de la lluvia, y tan fugaz como cada una de las gotas que se deslizan por mi ventana. Un día estamos aquí, y al otro, al otro quién sabe qué. Vivimos en un constante tira y afloja y al final lo único que tenemos en cuenta es el tiempo que perdimos. Mi consejo es que empieces a contar ya antes de que sea demasiado tarde, y procura hacerlo con quienes de verdad lo valen. Perdemos el tiempo con lo única certeza de que nos traerá pérdidas. Pero lo aceptamos, y así nos va.
Abraza, besa, comparte, quiere, ama, y hazlo saber. Porque somos lo que hacemos. Somos lo que decimos que hacemos. También somos lo que la gente recuerda de nosotros. Pero sobretodo somos lo que ésa gente siente cuando lo recuerda.
Es cierto que nunca se me dió bien entenderte, pero, hay algo que sí te puedo asegurar; El agua de la lluvia la he llorado toda yo.
15.12.16













