El sentimiento de culpabilidad me esta destruyendo la mente. Anoche no pude dormir, y no puedo hacer ninguna actividad sin concentrarme del todo. El recuerdo de ese momento viene a mi cabeza y siento una punzada en el pecho.
Por cosas del destino, estuve parado a escasos metros de un secuestro en el medio de la noche. Mi hermano y mi perro me acompañaban. En ese momento ella gritó, y puedo jurar que todo trascurrió en cámara lenta. Y el pánico me invadió, pero también la rabia.
Pero primero puse a salvo a mi hermano y a mi perro, y fueron esos segundos los que bastaron para que ese bastardo escapara.
La mujer gritaba, sus gritos de auxilio eran desgarradores.
Se la llevó.
A escasos metros de mí.
Y yo me quedé ahí, con un sentimiento de impotencia tan grande como el mundo.
Pude salvarla.
Pude hacer algo más.
Y en estos momentos no sé donde se encuentra esa mujer, y es eso lo que no deja de carcomer mi alma.
Deseo que la policía la haya encontrado, y que se encuentre con las personas que ama.
Y yo... Solo quiero disculparme contigo. Sé que quizá nunca vayas a leer esto. Pero quiero hacerlo. Porque pude salvarte, y no lo hice.
Perdóname.
-Ghost-

















