Seguí a ángeles, demonios, semi-dioses y dioses, y ninguno me dio una respuesta de por qué el perdedor siempre era yo, jamás me escucharon, pensaba que estaban ahí para mi, pero en mis peores momentos al mirar atrás no había nada. Ninguno fue capaz de decirme que mis fracasos eran producto de la mezcla perfecta de soledad, frustración, ira, juventud y pobreza. Creía que estaban delante mio guiándome, cuando en realidad me empujaban al abismo. Ahora que veo todo claro, los guías no son mas que una ilusión, el mundo real es despiadado con quien no esta dispuesto a reconstruirse mil veces, y que la sociedad esta esperando una razón para enterrarte en tan profundo que tu mente termina uniendo con la oscuridad.
The Ozz








