❝ Cada hombre debe decidir si va a caminar por la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo. ❞
❝ Vivir para luchar otro día❞
Los Abogados creen que ayudar a los demás es su objetivo en la vida, pero mientras que las personas con este tipo de personalidad se pueden encontrar participando en esfuerzos de rescate y haciendo obras benéficas, su verdadera pasión es llegar al fondo de la cuestión para que las personas no tengan que ser rescatadas. Los que tienen la personalidad de Abogado realmente comparten una combinación única de rasgos: aunque hablan con suavidad, tienen opiniones muy sólidas y lucharán sin descanso por una idea en la que creen. Son decididos y de carácter fuerte, pero rara vez usan esa energía para beneficio propio;
“No me importa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con lograr lo que tu corazón desea. No me interesa la edad que tengas. Quiero saber si estás dispuesto a correr el riesgo de quedar como un tonto, por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.”
ORIAH MOUNTAIN DREAMER
16 personalidades
La personalidad de Activista es un espíritu verdaderamente libre. A menudo son el alma de la fiesta, pero tienen menos interés en la emoción pura y el placer del momento que en disfrutar de las relaciones sociales y emocionales con los demás. Encantador, independiente, enérgico y compasivo, representan el 7% y se hacen notar en cualquier muchedumbre.
Afortunadamente, los Activistas saben cómo relajarse y pueden perfectamente pasar de ser un idealista apasionado en el lugar de trabajo a un espíritu libre, imaginativo y entusiasta en la pista de baile, a menudo con una brusquedad que puede sorprender incluso a sus amigos más cercanos. Esta mezcla también les da la oportunidad de relacionarse emocionalmente con los demás, lo que les da una compresión muy apreciada de lo que motiva a sus amigos y colegas. Creen que todo el mundo debe emplear tiempo en reconocer y expresar sus sentimientos, y su empatía y sociabilidad hacen que sea un tema de conversación natural.
Sin embargo, los individuos con personalidad de Activista tienen que tener cuidado de confiar demasiado en su intuición, asumir y anticipar demasiado las motivaciones de un amigo, ya que pueden leer mal las señales y frustrar los planes que un enfoque más sencillo hubiera hecho que fuera más simple. Este tipo de estrés social es la pesadilla que mantiene a los amantes de la armonía despiertos por la noche. Los Activistas son muy sensibles y cuando entran en conflicto con alguien, ambos lo sienten.
Los Activistas emplearán mucho tiempo explorando las relaciones sociales, sentimientos e ideas antes de encontrar algo que realmente suene a verdad. Pero cuando finalmente encuentran su lugar en el mundo, su imaginación, su empatía y su coraje son susceptibles de producir resultados increíbles.
Strengths
Curioso
Observador
Enérgico y entusiasta
Excelentes comunicadores
Saben como relajarse
Muy popular y amigable
Weaknesses
Pobres habilidades prácticas
Dificil de concentrarse
Piensan demasiado
Estresan fácilmente
Altamente emocional
Independiente
Relaciones románticas
Cuando se trata de relaciones, casi nadie está más emocionado que los activistas por compartir con sus parejas la abundancia de ideas y experiencias reveladoras que la vida tiene para ofrecer. Para las personas con el tipo de personalidad Activista, las relaciones son un proceso alegre de exploración e imaginación mutuas, una oportunidad para conectarse con otra alma. Los activistas se toman en serio sus relaciones y son conocidos por su devoción desinhibida e inquebrantable hacia las personas a las que han comprometido sus corazones.
En la fase de citas, si se puede decir que los activistas toleran un proceso tan formal para empezar, mostrarán estas cualidades derramando sus nuevas llamas con afecto y harán todo lo posible para construir una relación sólida demostrando su devoción y confiabilidad. por cualquier medio disponible.
Las relaciones a larga distancia son bastante comunes entre los activistas, ya que ven la distancia física como una idea más, no compatible con conceptos como el amor. Esto les da la oportunidad de demostrar su compromiso, tanto manteniéndose fieles a pesar de la separación física, como con oberturas de esfuerzo para sorprender a sus parejas, cruzando esa distancia por capricho. Estas son demostraciones del misterio, el idealismo y la profunda emoción de los activistas, y tales esfuerzos a menudo mantienen las llamas de una relación ardiendo.
Los activistas exploran constantemente nuevas ideas y mejoras, fantasean con posibilidades futuras; en las citas, esta tendencia a mirar el potencial en lugar del presente puede ser contraproducente, y su espontaneidad hace que sea más difícil mantenerse enfocado en su objetivo final a largo plazo. relación. Si sus socios no son capaces de corresponder con estos actos de entusiasmo y devoción, es probable que los activistas acaben sintiéndose infelices e incomprendidos.
Los activistas apuestan por sus relaciones, y si se derrumban a pesar de sus esfuerzos, pueden terminar plagados de preguntas sobre por qué fracasó la relación y qué podrían haber hecho de manera diferente; sin una boya, estos pensamientos pueden aplastar la autoestima de los activistas. estima mientras se hunden en la depresión. Es importante que las personalidades de los activistas, como cualquier otra persona, recuerden que las relaciones son en todos los sentidos mutuos (interés mutuo, crecimiento mutuo y responsabilidad mutua) y no pueden ser los únicos responsables.
Después de una prueba como esta, los activistas pueden mostrarse reacios a abrirse y comprometerse, y una pareja puede tardar años en navegar por su profundidad e intensidad desconcertantes, creyendo falsamente que el entusiasmo y la aparente apertura de los activistas significa que usan todo en sus mangas. La realidad es que la espontaneidad de los activistas, la aparente inconsistencia y erratismo que ve el ojo inexperto, no es producto de la frivolidad o falta de profundidad, sino todo lo contrario: es un impulso para expresar ideas sobre una energía mística que todo lo abarca, en los confines de un mundo físico, y subyacente a todo está el principio unificador del amor, expresado de muchas formas diferentes, pero inquebrantable e infinito en su esencia.
Amistades
Como amigos, los activistas son alegres y comprensivos, siempre comparten y desarrollan ideas, y mantienen la mente abierta, asimilando los pensamientos y sentimientos de los demás. Esta calidez y sinceridad hace que las personas con el tipo de personalidad de activista sean maestros en sacar a la gente de sus caparazones y, como resultado, tienden a tener un gran círculo de amigos.
Los tipos más extrovertidos gravitarán naturalmente hacia ellos, pero los activistas también harán todo lo posible y serán sorprendentemente persistentes en sus esfuerzos por conocer a personalidades más reservadas. Su capacidad para sintonizar con los demás y hablar su idioma con ese entusiasmo contagioso característico les ayuda en este esfuerzo, y el encanto del misterio que los tipos reservados, especialmente los Intuitivos introvertidos, traen a la mesa mantendrá a los activistas intrigados durante años. Es posible que estos tipos de personalidad nunca puedan corresponder a la amplitud del interés humano que presentan los activistas, pero aprecian los esfuerzos de los activistas.
Pero el interés de los activistas en los demás puede ser un arma de doble filo: este idealismo puro viene con ciertas expectativas, y con demasiada frecuencia los activistas consideran a sus amigos de una manera poco realista, esperando que se mantengan al día con el flujo constante de ideas y experiencias que consideran integral a la vida. Los activistas ponen todo su corazón en sus amistades, y puede ser un shock para ellos descubrir que sus amigos no son los Titanes perfectos que ellos creían que eran. Ya sea que se trate de una simple fatiga social o un enfoque en lo físico y lo práctico en lugar de lo místico, las personas con el tipo de personalidad activista pueden sentirse decepcionadas por lo que consideran una falta de sustancia debajo de la superficie.
Paternidad
Si hay algo que convierte a los activistas en grandes padres, es la sensación de asombro que sienten por todas las cosas nuevas y hermosas, una sensación que podrán compartir con sus hijos todos los días a medida que aprenden y crecen. A lo largo de la vida de sus hijos, los activistas brindan una combinación de amor y apoyo casi abrumadores, y un entorno no estructurado que gira en torno a la libertad y la creatividad. Esto de ninguna manera significa que las personas con el tipo de personalidad de activista simplemente dejarán a sus hijos con sus propios dispositivos sin guía; más bien, los padres activistas quieren compartir la perspectiva de sus hijos, compartir en un mundo sin límites.
Los padres activistas son divertidos y cálidos, y les encanta ver a sus hijos emocionados, jugando y experimentando con el mundo que los rodea. Es probable que los padres activistas fomenten este juego y crecimiento sugiriendo actividades y lecciones.
¿Cuándo? Domingo, 10 de mayo de 2020 - Viernes, 17 de octubre de 2008
¿Dónde? París, Francia. Edificio de condominios - El Paso, Texas.
Notas: No, pos no tienen que leer este testamento no me quería extender tanto *se hace bolita* se supone que era una excusa para usar un gif de lucy liu haha
Sabía que el lugar donde se encontraba ahora era la suma de las decisiones que había tomado. El hecho de que sus padres estaban a salvo, lejos de Whispers, era algo de lo que nunca se arrepentiría. No eran sensates, no tenían ni el mismo apellido y, bueno, no era como si existiera en algún registro de su antigua vida. Xavier se había encargado de eso.
Aunque el precio haya sido perderlos, de cierto modo.
Vio a Gray luchar con la cafetera por enésima vez y soltó una risa entre dientes. Tragó en seco cuando dos cosas le vinieron a la mente: hacia unas semanas, Gray le había dicho que se quedaría por cuanto tiempo lo quisiera y si Xavier hubiera sido menos egoísta lo habría alejado del desastre que era su vida.
La segunda fue que su mamá le habría agradado.
--¿Eso... es de verdad?-- preguntó su mamá, observando el broche de oro en sus manos, el cual Dylan le había regalado por sus cumpleaños.
Negó con la cabeza, mirándola con incredulidad. --No, claro que no. Tal vez algún día cuando sea millonario en vez de trabajar en Starbucks por ocho dólares la hora.-- respondió con gracia, aunque el peso del broche era preocupante. No había forma de que Dylan lo hubiera podido pagar, tenía que ser falso... ¿cierto?
--El dinero no lo es todo, hijo... pero tal vez puedes empezar por la universidad.-- dijo su mamá, con falsa ligereza. --Yo solo digo.
--Māmā. Solo es un año, estoy viendo mis opciones.-- respondió, guardando el broche en su mochila para acercarse a las ollas que tenía su mamá en la estufa. Ah, estaba haciendo Mu Shu. Su favorito.
–Ah, ¿y este chico es una de ellas?– comenzó su mamá, en un tono casual que no lo era para nada. –¿Es alguien por quién debería preocuparme? ¿Te tengo que empezar a advertir sobre los hombres?
–Si me adviertes de los hombres, ¿no me incluye eso también?– preguntó, tratando de desviar el tema porque ya sabía a donde iba.
–Tú sí te portas bien.– respondió simplemente, siempre tan orgullosa de su hijo. Él solo río, pero su mente regresó al broche... negó con la cabeza para sí mismo. Mañana le preguntaría a Dylan, quizás había estado ahorrando... –Solo quiero que tengas cuidado. No dejes que nadie te convenza de algo que no quieres hacer.
–Por favor, no. Ya pasamos por esto, ¿recuerdas? Me dijiste que no embarazara a nadie o tendría que trabajar para el mecánico de la esquina por el resto de mi vida.-- se quejó, con todo el dramatismo de adolescente.
Su mamá rió, cortando el jengibre para condimentar el cerdo. –Solo digo que seas responsable y que encuentres a alguien responsable también. A la juventud de ahora le gustan todo eso de las relaciones turbulentas, como esa película que te gusta con el vampiro que brilla en el sol...
--Māmā, no brilla en el...-- suspiró, negando con la cabeza. Se lavó las manos para ayudar con los otros vegetales. --Como sea.
--Pero eso no es amor. Alguien que te ama se queda, no se va cuando las cosas son difíciles.-- dijo, ignorando su comentario. --Cuando conocí a tu padre, él estaba a punto de volver a China y yo me quería quedar aquí, para que mis hijos tuvieran mejores oportunidades, ¿y qué hizo tu papá?
Rodó los ojos pero tenía una pequeña sonrisa indulgente. --No sé māmā, ¿qué hizo?
--Se quedó, aunque fuera la opción más difícil.-- dijo su mamá sonriendo, aunque sus ojos estaban algo húmedos. --El punto es que no quiero que ningún hombre o mujer te haga sentir que mereces que te dejen una y otra y otra vez.
Sonrió. --Lo sé. Me lo has dicho siempre. No tienes de que preocuparte.-- le dijo con toda la sabiduría de alguien de dieciocho años.
Su mamá le dio una sonrisa orgullosa aunque había cierta nostalgia en la forma en la que lo veía. --Sé que no, pero no está de más recordarte.-- le dijo, mientras colocaba todos los vegetales en la olla. --Además, después de la porrista con la que saliste, no me puedes culpar por estar un poco preocupada...
--Stacy, māmā. Y no fue tan malo...-- dijo, haciendo una mueca.
--Te encontramos intentando salirte de la casa a mitad de la noche por su culpa...
--Y ya pagué mi deuda con la sociedad por eso.-- respondió antes de cubrir su brazo y dejar salir un ‘ouch’ cuando su mamá le tiró un trapo de cocina. Decidió no mencionar que ya era un adulto y ahora sí podía salir a mitad de la noche. Suponía que no lo iba a tomar bien.
--No te pases de listo.-- le dijo, tratando de parecer seria pero podía ver que el comentario le había causado gracia. --Algún día me vas a agradecer todos mis consejos, Adam.
--¿Xavier?-- dijo Gray, sacándolo de sus pensamientos. Tenía el ceño fruncido y una expresión preocupada que no estaba ahí antes. --¿Estás bien?
Xavier parpadeó un par de veces, acostumbrándose al color blanco de las paredes de su apartamento en vez de las rosa pálido de la cocina de su mamá. Por alguna razón, se sentía más frío que de costumbre. Se dio cuenta que tenía los ojos algo húmedos y presionó los labios. --Sí, no te preocupes.-- dijo, pero Gray no parecía convencido.
--Solo pensaba que mi mamá...-- se detuvo, frunciendo el ceño. --Quisiera que la pudieras conocer. Se habrían llevado bien.
La preocupación de Gray se convirtió en sorpresa. Dejó el café de lado para acercarse a la encimera donde Xavier estaba sentado, como si no tuviera sillas. --Me hubiera gustado conocerla. ¿Qué... le pasó?
Xavier tragó en seco, sintiendo la mentira en la punta de la lengua pero... --No, ellos está bien... hasta donde sé. Solo... no hablamos mucho.
Gray asintió con una mirada comprensiva y Xavier abrió los ojos al entender a la conclusión que había llegado.
--Oh no, no. Mis padres no... tuvieron problemas con esto.-- dijo, señalando con un ademán su atuendo en general. Tartamudeó un par de veces, tratando de decidir si decir la verdad o no, pero encontró que quería hacerlo. --Hay ciertos... aspectos de mi trabajo y mi vida en general que no son seguros. Tú lo sabes... quizás mejor que nadie.
Gray presionó los labios y bajó la mirada. Ambos pensaron en el incidente en el laberinto. Aún así, Gray tomó la mano de Xavier entre la suya. --Y no quiero que nada le pase a nadie que quiero. Por eso he tomado ciertas decisiones. Eso... eso te incluye.
Gray levantó la vista rápidamente, como si oírlo decir que lo quería fuera la sorpresa del siglo.
--Pero... hay ciertas cosas que no haría. Y eso... eso te pone en peligro. Ahora, en el presente. Solo... quisiera... mierda, Gray ¿lo siento? ¿Siento no haber hecho todo lo posible? Aún puedes irte, quizás no es muy tarde...-- dijo y no se dio cuenta que había empezado a divagar hasta que Gray lo detuvo.
--Oye, oye. No te voy a dejar solo en todo esto.-- dijo, con una pequeña sonrisa aunque había algo de tristeza en su mirada. --Sé que la otra opción tuvo que ser algo... muy malo. No tienes de que disculparte por eso. Encontraremos como salir de esto.
Xavier exhaló despacio, relajándose un poco y sonriendo antes de que Gray lo abrazara. Por encima de su hombro, pudo ver el calendario que marcaba el día de las madres.
Se quedó, aunque fuera la opción más difícil. Algún día me vas a agradecer todos mis consejos.
Podía imaginar que si su mamá supiera que le daba la razón, nunca se la hubiera acabado. Nunca se arrepentiría de mantenerlos a salvo, pero era en esos momentos en que deseaba más que nada oír un ‘te lo dije’ junto a una sonrisa orgullosa.