Perdona por todas las veces que pensé en ti como la mejor persona del mundo. Disculpa por haber sido tan ingenua.
seen from China
seen from United States

seen from Australia
seen from Singapore

seen from Greece

seen from United States
seen from China
seen from Japan
seen from Hong Kong SAR China

seen from Brazil
seen from Algeria
seen from China
seen from Germany
seen from United States

seen from Malaysia
seen from China
seen from China

seen from United States
seen from China

seen from Spain
Perdona por todas las veces que pensé en ti como la mejor persona del mundo. Disculpa por haber sido tan ingenua.
Hoy amanecía así, con este ánimo.
Me gusta lo que siento cuando te veo.
sonrie-es-gratiss.tumblr.com
tú eres todo lo que siempre me adviertieron debía mantener alejado de mi vida
Sólo te quiero a vos flaco. Los demás me chupan un huevo.
Declaración Universal de Sentimientos Humanos.
Yo, como cualquier aspirante a convertirse en bonito recuerdo, declaro…
Primero. Tengo derecho a amar y a ser amado. Esta cláusula deberá ser respetada incluso por quien no me quiera a mí. Da igual. Como cantó el maestro, fue siempre más feliz quien más amó. Segundo. Tengo derecho a enamorarme incluso de quien yo no haya decidido. Sobre todo de quien yo no haya decidido. Enamorarse jamás fue una decisión. Ser feliz, sí. Tercero. Tengo derecho a que nadie, y cuando digo nadie me refiero ni siquiera a mí mismo, esté legitimado para juzgar mi relación. Por encima de raza, edad, sexo o religión, si dos personas han decidido quererse, quién eres tú para juzgarles. Cuarto. Tengo derecho a buscar ya no buenas parejas, sino buenas ex. Y a sentir lo que no haya sentido jamás. Y tengo derecho a sentirlo de primera mano cada vez que lo haga. Porque puede que el corazón no envejezca. Pero la mirada sí. Quinto. Tengo derecho a perdonar y a ser perdonado. Jamás por partes iguales, esto no es una ecuación, y si lo fuera, sería incapaz de despejarme yo. Sexto. Tengo derecho a llorar cuantas veces quiera por todo aquello que dejé o me ha dejado. Por todo lo que jamás entenderé. Por todo lo que se me quedó en el tintero. Tengo derecho a echar de menos todo lo que jamás me ocurrió. Y tengo derecho a remover mi pasado a las tres de la mañana, aunque todos sepamos de antemano que siempre será un error.
Séptimo. Tengo derecho a abrazar como si no hubiese un mañana. Porque algún día sé que tendré razón. Y ese día será demasiado tarde. Octavo. Tengo derecho a querer a quien no conozco pero sé que sufre. Sobre todo si sé que sufre. Esto último, más que un derecho, es una obligación. Noveno. Tengo derecho a quererme a mí lo justo para poder empezar a querer a los demás. Y décimo. Igual que tengo derechos, también tengo una obligación y sólo una: la de seguir los dictámenes de mi corazón por encima de todo lo que pase e intentar siempre dar más de lo que reciba. Así lo firmo a día de hoy, desde este lugar del planeta, con todos y cada uno de mis latidos.
Risto Mejide
https://www.facebook.com/elalberguedelasmujerestristes/
Cuando los hombres nos sentimos enamorados, tenemos la necesidad de correr, de escapar y tratar de evadir nuestros sentimientos
Friends
Siempre soy la que da consejos , pero cuando soy yo la de los problemas no dejó que se enteren de como estoy , debo mantenerme fuerte para que ellos también lo hagan.