Mi religión.
¿Donde está? ¿Es un hombre? ¿Qué es? El aire esta en todas partes… ¿Cómo es él?
En la inocencia de mis primeros años Y la obligación de pertenecer a una religión, Surgieron tantas cuestiones… ¿Cómo es?
Tantas buenas charlas con ese retrato, esa escultura, Esas obras de arte plástico que eran eso… Plástico. Conversaciones que siempre me llevaron a lo “correcto”, Pero esas piezas no respondían nunca.
- Ese ser poderoso - concluí - es mi conciencia.
Y es que sí el existiera, fuera ese pensamiento guiado por valores. Fuera esas acciones creadas por intuición. Fuera ese que cada quien podría nombrar a su manera. Él es Amor, por ejemplo… Sí, él también es Amor.
Es el amor que existe en mi mirada al observar el cielo, a mis semejantes, a la naturaleza. Es el amor que crean mis sentidos, mi percepción de la vida, mis habilidades de razón. ÈL… Es el enorme amor que se escabuye en la fricción de mis labios en tu cuerpo.
Ese ser que le han llamado de mil maneras, es verdadero. Para mí, se llama Conciencia.
- Perla G Oropeza














