—Me dedico a escribir mensajes para las Galletas de la Fortuna, después los mando a empresas. Algunas las cogen, otras no, pero hay una que siempre los coge.
—¿Me estás diciendo que cuando he comido una de esas galletas, la frase que me ha tocado la has podido escribir tú? No me lo puedo creer...
—Si, te estoy diciendo eso. A lo mejor ya me conocías de alguna manera a través de alguna de mis frases. Es curioso, ¿eh? A mí me han tocado algunos mensajes míos a veces.
—Pues eso me mola, ¿sabes? Es... No sé, ¿mágico? Joder, a mí me tocó una vez uno que era una mierda, decía... "Uno de tus sueños se hará realidad" ¿Cuál? Dime que ese no lo escribiste tú.
—¿Si? ¿Te mola? No era tan de mierda, ¿no? Aunque era demasiado genérico. No, ese no le escribí yo.
—Me mola. Es más emocionante que lo que yo hago... Vender discos viejos. Demasiado genérica... Es como si te dicen que vas a morir, pero no cuando. ¿Para qué quieres saber eso?
—No es más emocionante, es igual de emocionante. Adoro la música. Para nada... Luego también hay consejos como "escucha a los ancianos". Yo una vez escribí uno que también era de ese estilo, pero no sé, me vino a la cabeza... Pisarás el suelo de muchos países. A lo mejor quien lo leyó se lo creyó y vive soñando que lo hará.
—Bueno, depende el anciano, ¿no? Ahí en el pueblo hay una anciana a la que es mejor no escuchar, ¿sabes? Menuda bruja... Bueno, pero esa es bastante mejor... O sea, ahí ya dices muchos países, no solo uno en concreto. Pero tienes razón, a veces no importa si el deseo se cumple, sino la esperanza de que podrá cumplirse...