Descubriendo otro Kyoto.
6 mayo 2014
Tras haber cumplido sus misiones, Miss Páez se dio una vuelta en bicicleta, por el centro paso por el castillo de Nijo-jo y descubrió que los Kyotoitás, o como se llamen también estaban loquitos, con sus locales de juego (Pochenko & Slot), con sus tiendas y droguerías infinitas, y con sus templos en medios de los centros comerciales.
De paseo se encontraba, cuando se encontró con su colega-turista Aaron (1) y como ya era la tercera vez que se veían por Japón, quedaron a cenar.
-A las 9 en la puerta del Teatro Minamiza (que es como quedar en la Fuente Agría de Puertollano, pero en Tokyo).
A las 8:55 allí estaban, a cada cual más occidental y más turista, por lo cual juntos eran ya doble sesión de guiris totales. Él estaba un poco empanado, así que Miss Páez puso orden y lo llevo a comer a un sitio cerca de su hotel que pintaba bien y en el que había vistos grandes colas de “japoneses”. Al llegar allí era un restaurante coreanos y las colas eran de locales autóctonos (los veis, primos hermanos). Qué lastima.
Era un restaurante/barbacoa donde te cocinabas tu propia carne, Agrhh , pensó ella, en carta solo ponía lengua, tráquea, hígados y otras cosas que no quiso entender, al final pidieron costillas y “abdominales”. Muy rico todo, la verdad es que luego se puso a pensar que su taberna preferida de Ribadeo es “El taller” y allí se come pulpo, calamares, lacón, oreja, etc. encantados de la vida, si es que en esta vida no se debe ser quisquilloso y con la comida mucho menos.
El chaval, un inglés pudiente, la invito a la cena, así que no le quedaba otra que llevarlo a tomar unas copas. - por cierto muy ricos los Gin Tonics de Kyoto y encima baratos, unos 6.5 euros-. Al tercer Gin, el guiri-amigo se puso tontón y a hacerle piececitos, y Miss Páez como buena señorita muy educadamente lo acompaño a un taxi, le cerro la puerta y pensó–Anda e vai pá cama, neno-como diría su abuela.
Allí lo dejo y su pedo y ella se fueron de paseo místico por el maravillo Kyoto nocturno.
(1) Aaron entablo conversación conmigo en el tren yendo a Nikko, luego me lo encontré en Tokyo por Ueno Park y finalmente en Kyoto cerca del castillo.














