¿Juráis proteger al indefenso y al inocente? ¿Juráis acabar con los enemigos del Supremo? ¿Juráis defender nuestra causa y a nuestros hermanos con tu propia vida? ¿Aceptáis los votos de pobreza como muestra de humildad ante el Supremo? ¿Aceptáis el voto de obediencia como muestra de respeto al Supremo? ¿Aceptáis el voto de verdad aunque decirla os pueda llevar a la muerte? Prometeréis al Supremo que siempre, de manera absoluta y sin concesión, no obtendréis riquezas ni honores, y que nada, ni siquiera esa espada, os pertenecerá. Que serviréis al Supremo como el mas pobre de los mortales y que renunciáis a vuestra voluntad hasta el fin de los días. Que nunca abandonareis esta casa ni por una causa fuerte o débil, ni por un motivo mejor o peor. Soportareis palabras malsonantes y si queréis dormir se os hará velar y si deseas velar se os mandara reposar, pues sois siervos de esta orden y habéis jurado defender a los hijos del Supremo con vuestra vida, pues nuestro templo es la espada del Supremo y tu, templario, el brazo fuerte que empuña su ira. No mostréis temor al enfrentaros al enemigo, sed valientes y rectos para que el Supremo os ame. Os arrodillasteis como un hombre, alzaos como la espada de la justicia, el escudo del honor y como un hijo del Supremo. Alzaos como templario. Este es vuestro juramento y esto (bofetada) es para que lo recordéis. Que la luz del Supremo guíe tu camino. Y que la paz sea con vos.
Juramento de los Templarios de la Lágrima Roja













