Un te amo inesperado y una secreta sonrisa
No te miento cuando digo que me traes de cabeza, diciendo que te persigo hasta en los minúsculos sueños de siesta.
No te miento cuando digo que te amo de uñas a corazón, profundo e inconsciente.
No te miento cuando digo que basta dejarte un segundo lejos de mi, para necesitar tu piel seguida a la mía.
Solo te miento al dejarte pensar que eres tú quien gana en la batalla que comienza con un -yo te amo más-.














