Muro que pinté hace un año en el Rimac a media cuadra de Acho, plaza de toros. Ésta es una de las paredes por las que he transitado frente a ella desde niño y cada año se caía un poco, nunca la arreglaron, nunca cambió su color. Decidí intervenirla para variar un poco mi paisaje y tal vez, cuando finalmente la pared haya desaparecido, algunos tengan un mejor recuerdo de cuando pasaron por aquí.















