Recuerdos Perturbados Capítulo 5 Parte I
Al fin terminé el capitulo 5 (parte I por que si no iba a quedar muy largo)!
-No es el mejor capítulo que he escrito, pero creo que esta sencillo de entender.
-Hasta que tenga mi laptop de nuevo no podré poner links de capítulos anteriores en los mismos fanfics, así que tendrán que buscarlos en la pestaña de fanfics que esta en mi mismo blog (arriba de la imagen de la tipa rara de lentes).
-En un rato subo la segunda parte.
-Los medicamentos mencionados son parte del tratamiento general de Sinnae para hacer ver a su cuerpo más femenino, como no puedo hacer investigaciones ahora, les debo el nombre correcto.
-En lo personal, Sinnae es adorable.
Sinnae corría en desesperación, y sin un destino en mente, fue instintivamente entre calles hasta terminar en un viejo y solitario parque. Se calmo un poco y trato de ubicarse; sin éxito, pues su cerebro rebozaba de arrepentimientos y diversos recuerdos del día, se sentó en una banca cercana y empezó a recapitular los hechos ocurridos antes.
Todo había empezado bien... Su madre lucía más relajada, incluso le ofreció llevarle a la escuela.
Una vez en la escuela, Melody le dijo que se veía mejor y le interrogo sobre si algo bueno había pasado; obviamente, no dijo nada sobre como Castiel le había subido el animo.
Quien diría que un tipo tan tosco y grosero al habla, podría decir algo agradable... Casi empezaba a verle de otra manera...
Pero el buen día no duro mucho.
En la hora de ciencia tuvieron que ir al laboratorio y hacer equipos; el profesor le pidió que se encargara de “cuidar” a Karla y Li, según explico, les vendría bien sentarse con la mejor estudiante... Un gran error.
Con un poco de esfuerzo, pudo mantenerlas enfocadas un tiempo. En medio del ejercicio necesitaron revisar los apuntes respecto a la cantidad de ingredientes a utilizar, información que efectivamente solo Sinnae había apuntado; Karla en disculpa, se ofreció a ir por la mochila... El segundo gran error.
Cuando volvió, tenía una mirada extraña y puso algunas cosas sobre la mesa: el cuaderno y un par de cajas con medicamento, los medicamentos que había empezado a tomar a lo largo del día por instrucciones recientes de su madre.
Sinnae palideció y trato de explicarlo, recurriendo a una extraña pero controlada enfermedad a la que no debían prestarle atención, pero Karla insistió en sus sospechas incluyendo a Li.
“Estas pastillas, ¿no son las que se usan para mantener la forma? ¿Para que necesitas esto?” Recuerda que pregunto Li, lo cual le sorprendió, pues no era la chica más brillante.
Tratando de esconder sus medicamentos, empezó a discutir con las chicas mientras llamaban la atención del resto. En medio de un forcejeo inesperado, se derrumbo un soporte de frascos con sustancias y cayó encima del brazo de Sinnae. El profesor reacciono y la obligó a entrar a la regadera de emergencia, empapandola de pies a cabeza.
Entre risas de algunos y la ayuda de Iris y Melody, pudo reincorporarse y tratar de secarse con una pequeña toalla, pero ya era tarde... Todos habían escuchado la discusión y ahora le observaban con curiosidad.
“Siempre he creído que eras alta, pero ahora que me fijo... ¿No estas un poco descompensada de curvas? ¿Estas tratando de verte más sexy?” Karla pregunto con burla mientras mostraba en alto la caja. “La niña favorita de la directora no tiene suficiente con ser la más inteligente, ¿ahora quieres seducir a los chicos? Me pregunto si así es como conseguiste tu puesto.” Evidentemente creía tener a Sinnae bajo control ahora que “sabía su secreto”.
El profesor regaño a Karla e insistió en que todos regresaran a su trabajo, le indicó a Sinnae que fuera a la enfermería para descartar cualquier daño en la piel y aunque Melody le ofreció acompañarla, insistió en que podía ir sola.
Los rumores no tardaron en recorrer toda la escuela y, para cuando la enfermera había terminado de revisarla, la directora le mandó llamar.
Le pidió que explicara cada pequeño detalle de lo sucedido.
“Esto es demasiado. Tendremos que encontrar una forma de aplacar los rumores cuanto antes o podría ser muy riesgoso para ti.” Dijeran lo que dijeran, la directora se preocupaba por sus alumnos.
“Continuaremos cuando tus padres lleguen, no deben tardar. Les llame en cuanto me entere que algo había pasado.”
Inmediatamente supo que su problema no había acabado, incluso si los rumores pasaban al olvido, su madre no lo superaría. Todo estaba arruinado.
Una vez llegaron sus padres, hablaron con la directora sobre todas las alternativas que tenían, su madre llego a la conclusión de que lo mejor sería un cambio de escuela.
La directora trato de convencerla de que podría haber otra manera, incluso su padre dijo que era una medida muy drástica, al fin y al cabo, no es que el rumor fuera completamente verdadero.
“Pero si esto sigue, no faltaran aquellos que quieran molestar más directamente y a la larga, lo descubran.” Agrego su madre con completa seriedad.
Sinnae alego en desesperación. No quería cambiar de instituto, aquí era agradable y tenía buenos amigos que le ayudarían con los rumores.
“¿Y que crees que pasa por la mente de esos “buenos amigos”? ¿Ellos no tendrán curiosidad, no trataran de saber? ¿O piensas decirles la verdad? Ya me imagino que tan bien reaccionaran al saber que les has mentido siempre.”
Con una mirada fulminante, fue la primera vez que escuchaba a su madre hablar tan directamente sobre “la verdad”, sobre el hecho de que en realidad no es lo que ven todos.
Sinnae salio de la dirección con su madres detrás. No había ya alumnos, así que no se contuvo al momento de ir discutiendo a lo largo del pasillo, incluso dejo que sus lagrimas, reprimidas todo el día, salieran.
Cerca de la salida, sintió como chocaba con alguien, levanto la mirada y creyó ver a Castiel, pero siguió corriendo mientras buscaba donde esconderse; llegando al gimnasio, se acurruco en un rincón detrás del edificio y espero a que todo se calmara... Sin contar con que un pelirrojo llegara.
Era extraño que tratara de hablarle e incluso pensó que el estaba ahí para burlarse, pero en realidad parecía que quería consolarla.
Irritada con todo, se descargo con el chico mientras le gritaba y lo empujaba.
“¡¡No!! ¡No lo soy! ¡No soy la chica buena que todos creen! ¡No sigo ordenes porque quiera! ¡No soy perfecta, disciplinada o responsable! ¡Solo hago lo que me dicen porque así tuve que crecer! ¡Solo soy un sustituto! ¡La imagen creada para ocupar el lugar de alguien que se fue hace mucho tiempo! ¡De alguien que no volverá a existir y de quien yo no puedo llenar el vacío! ¡No soy la hija perfecta! ¡O la alumna perfecta! ¡Ni siquiera soy una chica! “
Ahí todo se derrumbó. Sintió la necesidad de huir, no sin antes asegurarse de nadie más había escuchado.
Miro una ultima vez al chico, pero el solo estaba sorprendido. Entonces huyo, corrió hasta terminar en ese parque.
Y ahí se encontraba... Sentado en el solitario parque sin saber que hacer.
No importa lo exagerada que pudiera ser su madre, ahora había tenido razón; todo había empeorado y por su culpa. Su cambio de escuela sería inminente si se enteraba de que se lo dijo a Castiel... Castiel, a el no lo dejarían en paz, su madre sería capaz de amenazarlo con tal de que no dijera nada.
Ahora le odiaría aun más, justo cuando su relación empezaba a ser agradable...
¿Desde cuando quería tener una buena relación con Castiel? Siempre estaban peleando, el era irritante y engreído, irresponsable que siempre causaba problemas. Siempre tenía que estar vigilandolo, siempre regañándolo, siempre, siempre, siempre con el. Había pasado gran parte de la preparatoria lidiando con sus problemas.
Sinnae cayó en cuenta de que estaba divagando y, recordando lo que le llevo ahí, reconoció que era más relajante pensar en el pelirrojo que en sus problemas personales.
En un intento de huir del presente, se concentro en recordar cada aspecto del chico: su ropa, sus gestos, sus palabras, su cabello rojo... No siempre había sido rojo, tiempo atrás era negro, un hermoso negro que le iba bien a su rostro.
-Sinnae.- Escucho la voz de Castiel, una voz grave pero suave. Recordó, la frase que le había dicho aquel día en el castigo, sobre ser si mismo.
-Oye, distraída. Despierta de una vez.-
No, esa no era la frase... Es más, eso sonaba muy real. Abrió los ojos y vio al chico justo al frente.
En sorpresa, trato de levantarse pero el chico estaba muy cerca, así que perdió el equilibrio y volvió a la banca de un sentazo.
-Je... Incluso ahora sigues siendo tan entretenida...- Se burlo, pero en un instante volvió a su cara seria y le observo fijamente.
-¿Que haces aquí? ¿Vienes a burlarte o...?- Pregunto tratando de comportarse.
- Ya has dicho eso dos veces hoy.- Dijo el chico mientras se sentaba en un espacio de la banca, quedando muy cerca.- ... Y yo también lo he dicho pero, no se que pasa contigo. Gritándome tonterías de la nada, empujando y después sales corriendo.-
Acomodo su brazo atrás de Sinnae y volteó a verle.
-Después de que te fuiste, traté de procesar todo lo que dijiste y aunque ayudo a unir algunas piezas del misterioso rompecabezas, aun hay cosas que no entiendo... Explicame a que te referías con “ni siquiera soy una chica”.-
El momento había llegado, Sinnae por fin tendría que hablar de su secreto y con nada menos que con Castiel.
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