Otamaro pasó un buen tiempo pensando si debía volver a luchar o no. Era cierto que no era un fanático de aquellos actos, aun así durante su infancia se dedicó a entrenar apasionadamente...es así como su nivel se había incrementado exageradamente pero... ¿Por qué seguía sin evolucionar? Era un misterio que ni él podía resolver, tampoco sus padres habían podido, pokemons psíquicos tampoco y menos aquel entrenador con el gran corazón que podía entender a los pokemons. Simplemente no podía. Con el tiempo esta condición dejó de molestarle, consideró que no era de prioridad evolucionar para demostrar su verdadera fuerza. ----------------------------------------------------------------------------------- Y es así como estaba frente a las puertas del Gym de Ciudad Loza, donde sabía que podía encontrar a la señorita que anteriormente le había ofrecido un pequeño combate. Estaba decidido, aunque no tuviera un entrenador a su lado, sabía que podía hacerlo. Dio saltitos por la entrada en busca de la líder.
-Disculpe señorita Skyla, he venido a retarla a un combate [Tengo un problema con los párrafos en mi pc ;v; no me deja separlos, así que se verá un poquitín feito]