Publicada originalmente por entregas en el periódico The Guardian, la historia de Tamara Drewe es la de una columnista de frivolidades que encontrará la orma de su zapato al regresar a su vieja casa natal en el campo, donde su presencia encenderá pasiones y dramas conyugales dentro de una muy particular colonia de escritores. Habrá parejas que se intercambiarán, adultos que se negarán a envejecer y adolescentes que querrán iniciarse en la vida adulta, y claro está, una serie de complicadas tensiones dramáticas que acabarán con una muerte.
Tamara Drewe, de Posy Simmonds, es un entrañable retrato de un pequeño grupo de escritores que viven en un retiro en la campiña inglesa, donde se cuecen intrigas e infidelidades narradas mediante dibujos, emails, recortes de prensa y diarios íntimos de algunos de los protagonistas. Es una novela gráfica tan divertida, emocionante y hermosa que no se merecía esa vulgar adaptación al cine por parte de Stephen Frears. La veterana Possy Simmonds, que ya se había explayado como narradora en su anterior Gemma Bovery, en la que como el título sugiere, se parafraseaba el Madame Bovary de Flaubert, en Tamara Drewe ha adquirido un pleno dominio de una técnica narrativa inusual, a medio camino entre el cómic y la novela literaria convencional, de la que Simmonds toma estructuras y solidez literaria. Simmonds es así mismo una dibujante excepcional, con años de experiencia en la caricatura y el humor gráfico, sus personajes exudan vitalidad y realismo. El resultado es una heroína adorable y emblemática. Con su nariz operada, su presencia frívola y su irresponsable egoísmo, desde su primera viñeta dentro de la historia Tamara se convierte inmediatamente en una gran diva del cómic.