Mi corazón está desmoronado de tan solo pensar que el único deseo de aquellas personas era volver a su hogar después de un día de labor. Que muchas veces es un día más de una rutina casi inhumana a la cual estamos obligados a sobrevivir (que es algo que incluso deberíamos cuestionarnos como sociedad). Es duro pensar que siempre somos aquellxs lxs que luchamos por sobrevivir a un país sin oportunidades, lxs que paguemos consecuencias de gobiernos así.
Mi corazón entonces queda en un abismo donde ayer era la esperanza de un mejor mundo a hoy con la rabia y tristeza de saber que para muchxs los sueños fueron arrebatados de la peor forma, nublada queda mi esperanza en este mundo que en muchas ocasiones me asusta.












