Percatarse de la ironía de quererte duele más que la agonía incrustada en mi pecho;
pues no sólo tiene tu nombre la sorpresa, y no sólo tiene tu rostro la ilusión.
¿Tienen solución las incógnitas de tu silueta, las preguntas en mi cabeza?
Respuestas que poco me hacen gracia y que hondo y fuerte rebuscan mis entrañas.
Toda tú me llenas de misterios el corazón, y toda yo develo las respuestas de tu cuerpo:
tus pupilas vociferan: "¡Sí! Has caído como estúpida" y yo soy capaz sólo de asentir.
En tu sonrisa leo mi miedo y al instante, también mi atracción hacia ti.
Satélite extraviado, caigo embelesada en la órbita de tu alma,
atraída por tu pecho y colgada de tu brillante sabiduría.
Fuimos tontas al pensar que podríamos controlarlo o fui yo la tonta al olvidarme lo que pretendías.
Pero ya no importa, ¿no? Tú tienes lo que querías y yo me quedo con las manos llenas de ti,
me quedo con el murmullo alborotado de los insectos en mi vientre,
con el martilleo retumbar dentro del cráneo y el mareo de las drogas nublando mi juicio.
Me percaté de quererte, y no sólo de quererte.
Cerré un momento los ojos y me vi a mí misma cayendo en el adoquinado de los tuyos,
perdí el rumbo de mis intenciones. Me nubló el humo que exhalas entre tus labios.
Y me absorbió la calidez de tu mano en la mía.
Lentamente me tuviste y luego de porrazo me enteré:
mi palpitante músculo había corrido hasta ti como un cachorro, derramando sangre tras de sí.
Mi interior y mi exterior tienen trazado ya tu nombre. En mi piel se aprecia tu dulce fragancia.
Enteramente mi ser se lanzó a ti sin pensarlo. A pesar de la carente aprobación, comenzó a quererte.
Sabiendo quién eras, mirando la tormenta, me embarqué en una aventura sin regreso.
Ya no entiendo mis decisiones, soy un charco de agua turbia.
Me consume el terror de amarte, porque sé lo que significa, porque sé que soy una estúpida.
Porque no debía quererte, porque era yo tu experimento y eras tú mi observador.
Porque olvidé lo que era el cariño, porque debimos alejarnos una de la otra.
Pero sobre todo porque ahora soy tuya. Y ya no quiero regresar.