El año pasado terminamos mi novio y yo. Pero de todo el caos que nos llevó a terminar, del tsunami que le procedió a la separación salieron cosas muy bonitas.
El spoiler es que si volvimos, siempre si.
Pero allá cuando después de gritarnos cuánto nos odiabamos y sentarnos en su carro, Alberto me dijo, "vuelve por mí, regresa por mí". Y yo, en un mar de lágrimas le prometí que si. Ahí en plena ruptura salieron cosas muy bonitas de ambos.
Pero siempre pienso en el "vuelve". Y me gusta tener a Alberto como punto de referencia, es esa coordenada de origen en mi mapa, cuando me siento perdida y frustrada, solo lo busco como guía y sé a dónde dirigirme, por brusco que sea el camino, su nombre en el mapa para mí es volver a casa.
Y así puedo dar vueltas, subir y bajar, pero me alegra siempre tener a dónde volver y tener donde me esperan.
Este año, cumpliremos nuestro quinto aniversario y ya estoy muriendo de la emoción.











