Ser Pastor... reformacional...
Llevo 9 años estudiando la Teología... tuve el “llamado” para ser pastor hace como 11 años, y es impresionante que en toda mi carrera jamás se me dijo qué es ser pastor... quizá porque yo estudiaba teología, no pastorología (¿existe esa palabra?). De algo estaba seguro: Para ser pastor se necesita primero ser teólogo, para ser teólogo no es necesario ser pastor. En el seminario donde estudié, la Universidad Juan Calvino en Coyoacán, Cd. de México., conocí una visión nueva, fresca y revitalizante: el pensamiento reformacional. Lo básico de este pensamiento es que hemos de glorificar a Dios con todo lo que hacemos, puesto que Dios ha creado todas las cosas que existen en el mundo estableciendolas a través de sus leyes, que llamamos esferas. Nuestro deber es conocer dichas leyes y desarrollarlas para la Gloria de Dios.
Ahí se me hizo notar la concepción común del pastorado... se me dijo que el pastor debía ser uno que enseñe doctrina sana, uno que aconseje a la gente en sus problemas y situaciones específicas, como problemas matrimoniales, cuestiones de moralidad y del tipo emocionales (casos moderados de depresión, u otras cuestiones). Que el pastor debe dar dirección al pueblo, una dirección doctrinal correcta y bíblica. Que el principal oficio del pastor es la predicación de la Palabra de Dios. Pero entre tanto que estoy profundizando en este estudio de la filosofía reformacional y lo que esta conlleva para la teología y el pastorado, me doy cuenta que fallamos en dar en el clavo. Jamás estudiamos como tal el aspecto en el que nos íbamos a desarrollar... nunca hablamos de una filosofía del pastorado. Es decir algo que ubicara correctamente y en su debido lugar la obra del pastorado. No vimos tampoco una historia del pastorado, ni siquiera vimos lo que conlleva el oficio pastoral en la vida de la Iglesia como cuerpo de Cristo (vimos eclesiología, que por cierto tuve un muy buen maestro).
Ahora estoy cada vez más sorprendido de lo que el pensamiento reformacional tiene que decir acerca del pastorado. Me ha impactado en gran manera. Primero leí al Dr. Vollenhoven quien fue teólogo, pastor y filósofo. Después leía al Dr. B. J. Van der Walt. Ahora estoy leyendo al Dr. Bernard Zylstra, más adelante les mostraré lo que he aprendido y lo que el Señor me está enseñando a través de sus siervos...













