¿Alguien dijo enfermarse por culpa de los clientes?
seen from Netherlands

seen from United States
seen from United States
seen from China

seen from Malaysia

seen from Germany

seen from Kenya

seen from Uruguay

seen from United States

seen from Malaysia

seen from Germany

seen from Germany

seen from Germany
seen from Belgium

seen from United States
seen from France

seen from Indonesia
seen from Germany

seen from Germany

seen from Malaysia
¿Alguien dijo enfermarse por culpa de los clientes?
Cuando las clientes no entienden que ya no eres un stripper si no el encargado.
Había pasado exactamente un año desde la última vez que se juró hacer algo emocionante para su mujer, algo que fuese digno de ella y así lo hizo, desde el 15 de febrero del año anterior comenzó a planearlo todo, detalle a detalle, ahorrando para este momento y aunque tenía miedo no dejó de luchar por sus sueños. Ya era tarde, otra vez, pero en esta ocasión no fue culpa del trabajo ni de alguna otra cosa, consideraba que era un momento digno.
Tocó la puerta varias veces, su corazón quería salirse por el pecho pero se mantenía de pie, con algo oculto en su mano derecha, apenas escuchó aquella voz que tanto adoraba y el sonido de la puerta abrirse no se aguantó más y dejó salir todo lo que había estado reteniendo.
—Cásate conmigo....por....favor —eso fue lo que literalmente le gritó cuando la tuvo de frente, se había puesto tan nervioso que apenas logró mostrarle la cajita con un hermoso anillo de oro blanco, en el cual se habían ido todos sus ahorros pero que él creería quedaría hermoso con ella. Supuestamente había preparado un discurso romántico y conmovedor pero se quedó en blanco cuando el momento llegó y solo dijo la frase que a diario había en su cabeza. Una vez que recuperó la compostura, volvió a hablar.
—Sé que hay muchos hombres mejores que yo y que pueden comparte un castillo, que todavía estoy estudiando y que no tengo un trabajo decente ni una enorme casa que ofrecerte pero quiero que seas mi esposa, no tiene que ser ahora, ni mañana, pero, eventualmente, cuando sea económicamente capaz de darte lo que mereces y hasta más así que, por favor, cásate conmigo, eres la única mujer con la que quiero pasar mías días. —Su alma descansó por fin aunque había sido apresurado y torpe, como él solía hacer, entonces, se dio cuenta de lo dicho y que probablemente sonaba a que le estaba forzando.
—S-si tu quieres, claro.
@xmelomxnia
koseilucy ha respondido a tu publicación:" ¿Qué te parece si vamos por un helado hoy,...
“ … ¿ Tres qué, helados? ” || lucy por di o s
“Sí, tres helados ¿Por qué?”
—Necesito tu ayuda, cariño ¿Podrías evaluar mis pasos de baile? Estoy un poco confuso con algo. @dearxmadness
El turno había comenzado hace varias horas, no obstante, Anker había terminado su ronda, al menos ya había conseguido lo suficiente por esta noche y se encontraba en los vestidores, se quitó el antifaz y se limpió, había recibido un montón de manoseo de parte de algunos ancianos y mujeres mayores, que no le molestaban puesto a que ellos pagaban su carrera pero su cuerpo no podía evitar ‘reaccionar’ ante aquello. Escuchó la puerta cerrarse y levantó el rostro, esbozó una sonrisa al notar quién era.
—Ohh qué grata sorpresa, Markus. — Esbozó una sonrisa e incluso se mordió el labio, en este momento no le molestaba la erección.
——— @xbluememories