Las primeras dos semanas previas a la noche de lo sucedido parecían haber sido el ojo del huracán, la calma momentánea que pronto daría espacio a la tempestad. Suficiente había sido enterarse de la convocatoria por parte de las autoridades para que los nervios de la pelinegra de nuevo se alteraran ; tensa, paranoica y exhausta a causa del trabajo que se le había asignado durante el evento, se había visto incapaz de tomarse la noticia que la otra chica había soltado de buena manera. Era el colmo ; la gota que derramaba el vaso una vez más. Porque paciencia le quedaba poca a la estudiante de leyes y, pese a su esfuerzo por mostrarse comprensiva con sus hermanas, siempre había un punto en el cual demasiado era demasiado. Letha frunció el ceño en desaprobación, incrédula, molesta. ❛ ¿Quieres que te felicite? ❜ La tajante interrogante fue formulada por labios que faltos de sensibilidad se mostraban, de lo cual terminaría arrepintiéndose después. Dudaba que alguien en sus circunstancias pudiese alegrarse de la concepción de un nuevo ser --- un ser que, si bien no se equivocaba, no había sido planeado. ❛ ¿No fuiste a la secundaria, Saoirse? Las clases de educación sexual son gratuitas. Incluso yo sé cómo usar un condón, por Dios. ¿En qué estabas pensando? ❜ ( @stxwnes / @cleoevcns )