Cuando es que perdimos esos bellos sentimientos que al ir conociendo el mundo fuimos desarrollando?, esos sentimientos que, en su momento, eran los mas especiales y sinceros que conocíamos y le mostrábamos al mundo que aun había algo de esperanza; cuando eramos niños, simplemente hacíamos lo que nuestro instinto e inocencia nos decía, si queríamos un abrazo lo dábamos, si queríamos reír lo hacíamos. cuando fue?... cuando dejamos que el mundo nos dijera que pensar y en que creer, no nos decíamos “esto es lo que yo pienso y quiero...” sino que dejábamos que todos nos dijeran que era cierto y que no, lo que era posible y lo que no lo era.
Debíamos mejor pensar como en el país de las maravillas, “hacer mas de 6 imposibles antes del desayuno”, mantener esas ideas y pensamientos que nos hacían únicos al resto y que lo diferente no era ni bueno ni malo, solo distinto a lo demás. Hoy soy el fantasma de esos sentimientos, un fantasma que mira todo lo que pasa a tu alrededor, y tu, con una mente distinta a la de ese entonces, menos inocente y mas temerosa del mundo, anhela revivir me y ver de nuevo esa luz que tu mismo le brindaba a este mundo... soy el fantasma de tus sentimientos mas puros, los sentimientos de tu niñez, los sentimientos que en ti, quizás, ya han muerto.