Hay gente que me pregunta muchas veces que que hago en Finaldia. Pues las prácticas forestal en un parque botánico gigante de árboles. “¿ya pero que te mandan hacer en el parque retromonguer?” Pues ya os he estado contando algunas cosas como lo de dar palizas a futuros árboles y demás, pues bien, esta semana hemos ido a por lo viejunos. “Capullo, ya estás destrozando la naturaleza”. Bien, eso no es del todo cierto, tu tiras un árbol y salen 10 más de los cuales tienen peleas a cuchillo por la noche y solo sobreviven uno o dos, “Los juegos de la fotosíntesis”. Se tiran o bien porque están enfermos o bien por tenernos entretenidos, aunque a veces lo hacen porque ese árbol no tiene que estar ahí, pero si el árbol tiene 50años ¿Porque os lo cargáis ahora y no hace 49 años? Ni idea, a lo mejor al principio estaba bien y ahora se a movido.
Os dejo lo que hice el otro día en un pequeño vídeo, el mejor es el último.
Ahora la parte de los borrachos:
Finlandia, como todo el mundo sabe, tiene el mejor sistema de educación. Y eso lo notas y no solo en las notas. Se nota sobretodo en los borrachos. En España puedes estar con el tío mas listo que conozcas pero en cuanto bebe pierde 10 puntos de inteligencia y queda a nivel de cani de TohRrerOh. En cambio aquí los borrachos o son tan borrachos que no notan a diferencia entre estar borracho y por lo tanto su inteligencia no esta mermada por culpa de la cerveza o bien pierden 10 puntos de inteligencia quedando al nivel de empollón gafollas español. Ahora es cuando os preguntáis en que se basa lo que estoy relatando, pues lo entnderéis muy bien con estos dos sencillos ejemplos.
1- Vamos camino a una quedada de estudiantes y llegamos a una esquina que estaba de obras con un andamio de madera. Si es Finlandia todo es de madera, y las cosas que normalmente en España están hechas de madera, aquí llevan más madera aun y si rascas para ver si debajo de la madera hay otra cosa hay mas madera. Varas de metal hechas de madera, farolas de madera, trenes de madera, la policía llena de maderos, suegras hechas de madera... Mientras pasábamos por fuera del andamio, por dentro y en dirección contraria andaba tambaleándose un humano, que si normalmente un humano es 70/75% agua, este había conseguido sustituir esa agua por cerveza y el otro 25/30% seguramente siendo finés sera madera empapada en alcohol. Una vez pasado el andamio, dímonos la vuelta y comprobamos atónitos como nosotros estábamos caminando por el carril bici mientras que los humanos que no iban a pedales debían pasar, según unas grandes señales, por debajo del andamio. Ganado por un borracho.
2- Mientras estaba con un mozo de Gijón echando tranquilamente una cerveza, un borracho se nos acerca hablando un fines imagino que fluido porque no se finés así que quiero pensar que los borrachos hablan bien. Una vez conseguimos que entendiera que no le entendíamos, decidió hablarnos en inglés. Preguntó que si jugábamos al ajedrez, yo atónito y sorprendido porque un borracho quiera jugar al ajedrez a las 18:15 de la tarde, que vaya horas para querer jugar al ajedrez... Yo decidí entender “queso” y no hacerle caso (ahora los que sepáis un poco de inglés deberíais estar ya no muertos de risa pero si odiandome un poco mas), pero el de Gijón decidió jugar con el “later” al borracho le pareció bien jugar después, así que le dijo que en 5 min volvía. El borracho tan feliz por conseguir un señor que quiera jugar al ajedrez en un bar a esas horas nos invitó a un chupito, que con lo caros que son aquí es como si te invitara a una taza de oro líquido. El borracho trae e ajedrez y acuerdan en jugarse una cerveza, al minuto el español tenía las fichas blancas colocadas mientras que las negras tenían a uno colocado intentando ponerlas en el tablero. 5 minutos después y sorprendentemente con las fichas colocadas aunque no centradas, comienza la partida. Si el de Gijón no hubiera querido ser honesto, hubiera ganado enseguida, pero le corrigió un fallo garrafal y le dio otra oportunidad que mas tarde le sería devuelta de la misma forma. El borracho parecía borracho todo el rato menos cuando pensaba en su siguiente movimiento luego si tenía suerte cogía a ficha que quería y la intentaba colocar en el cuadrado en la que se había propuesto dejarla, esto ya le costaba un poco más, así que a veces había que ayudarle. La partida acabó con la cerveza del borracho llena, porque se había pedido una especia de gintonic ya en botellín, se le acumulaba el alcohol, un rey una reina y un peón negros y un rey y un peón blanco y un blanquito de Gijón anodadado ante la paliza recibida por un borracho.
El sistema finés de educación está dirigido a hacer niños que sean inteligentes y puedan valerse por si mismos incluso si por accidente o voluntariamente acaban ingiriendo suficiente alcohol para tumbar a un elefante con sobrepeso.
Así que si queréis pareceros más a los fineses, tenéis que primer paso beberos hasta el betadine y segundo paso, ir a estudiar para ser unos humanos de provecho.
Y de regalo esta foto que me encanta.