Me desperté frío y desorientado A tientas busqué el celular sobre la cama Y tu luz apareció entre las tinieblas La noche siguió con sus historias Seguro que alguna un poco extraña Y las dudas me asaltaron en su esquina Pero, sabes, ya no sentía frío Y podía escuchar afuera el ruido De la fuente de calor que me abrigaba Hoy no estoy solo y sin embargo Tú has llamado a mi puerta y no era abierta Pero tampoco pareció toda cerrada Y acabando este cuento no extenso Y aunque la noche alejarse no quisiera Pude ver algo de luz por la ventana














