Carta II (terneza, tirria)
Las palabras se extinguían, incomprensibles, a ratos.
Ahí estaba, terminado, mi cariño por ti,
una fúnebre pintura, la sátira del amor.
así que mutile el mío, te miré a los ojos,
Caímos, caímos en el foso, el foso de la apatía,
me hablaste, cambie la mirada,
nuestras almas, vis a vis, le pedí la mano,
bailar un rato, dar un primer segundo paso.
Seria, fría, atisbabas mi alma,
por un momento hacíamos lo mismo,
caímos en un mar de incertidumbre, de no saber,
que sentir, que decir y menos que hacer,
estoy seguro que ese momento no lo hubiésemos cambiado por nada,
al darme cuenta de que hablaba sólo por mi, quebrajé la ilusión, la rompí, me fui,