“Cuando mis más grande deseo se hizo realidad”
Había una vez una joven, nada fuera de lo normal. Vivía en una casa grande con sus abuelos, su madre y su hermano. De su carácter podría decirse que ella era callada y antipática, y a la vez sonriente y honesta. Era bonita a su modo, quizá su belleza no era algo usual.
Ella había sido criada en un entorno amoroso, muy amoroso. Aunque papá no siempre estaba en casa, sí los visitaba a ella, a su mamá y a su hermano con frecuencia. Les apoyaba siempre en muchos sentidos.
Tsu-tsu se llamaba la joven. Era linda, castaña con rizos, piel blanca, con ligero sobrepeso.
De toda la vida lloraba, por todo lloraba. Su corazón era frágil, aunque repito, lleno de amor.
Que si Iván, Víctor, Raúl, rompían su corazón y ya llegaba llorando a los brazos de su madre en los días de escuela. Eso o más chica.
Ahora volviendo a su juventud, su flaqueza un error le llevó a hacer y en su dolor concibió al ser más hermoso de la tierra.
Al principio no lo notó, no era posible, había “tenido cuidado”, pero como pasó el tiempo y los síntomas se hicieron presentes, hubo que salir de la duda y se probó. A esto obtuvo un resultado positivo. La noticia rompería el corazón a sus padres, su vida acabaría.
¿Alguna vez has tenido un problema que te haga feliz? Dicen que hay que ser felices a pesar de los problemas, pero ¿un problema puede hacer feliz a alguien? Yo creo que sí, a Tsu- tsu le pasó: el problema de dar vida. Nunca antes fue ella tan feliz que cuando supo que tendría un bebé. El padre no era más que su amigo, su amigo anónimo, excepto para ella. Apenas era importante saber que el joven dibujaba muy bien... pero sus valores...
Tsu tsu también era feliz por eso, ella sabía pintar, dibujar, escribir, hablaba varios idiomas y tenía el hábito de leer. Oh Cuánto moría la chica por mostrarse ante el mundo con una sonrisa y una barriga igual de grandes.
“Oh, pero este mundo”, se quejaba, “lleno de tabúes y prejuicios”. Lloraba preocupada. Era triste ese mundo en el que con el embarazo acababa la vida. Qué ruin, qué cruel podría ser el mundo con ella, con el que estaba en camino.
Durante el desarrollo de la criatura en el vientre, Tsu-tsu moría por preguntar a su madre sus inquietudes, pero el miedo le invadía. ¿Por qué si la hacía tan feliz el embarazo, todo a su alrededor se empeñaba en hacerla sentir de otra manera?