Nyt: a SpaceX commissioni miliardarie grazie al ruolo di Elon (ANSA)
Era una così brava persona... un liberale per lo SHTATO MINIMO...
Beh se continua così... arriverà allo SHTATO MINIMO dopo averlo spolpato.
seen from United States
seen from China
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Brazil
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from China
seen from Germany
seen from Yemen
seen from Mexico

seen from Malaysia
seen from Austria
seen from United States

seen from Maldives

seen from United States
seen from Malaysia
seen from United States
Nyt: a SpaceX commissioni miliardarie grazie al ruolo di Elon (ANSA)
Era una così brava persona... un liberale per lo SHTATO MINIMO...
Beh se continua così... arriverà allo SHTATO MINIMO dopo averlo spolpato.
Hola. La semana pasada hablábamos del Thatcherismo como paradigma de un tiempo en las cosas estaban cambiando demasiado deprisa como para entenderlas con facilidad. Los años finales de la Guerra Fría, el escalonado desmantelamiento de la URSS y el afianzamiento de legislaciones cada vez libertarias en términos económicos, pintaban un paisaje desolador en la juventud europea (salvo quizá en España, donde la recién estrenada democracia parecía estar lejos de los acuciantes problemas de la mano de obra barata en que posteriormente se convertiría cualquier joven en edad de trabajar). En tiempos de crisis, dicen, nacen las mejores ideas. El día que Thatcher ganó las elecciones en 1979, el punk no contaba con más de 2 o 3 años pero los preapocalípticos PiL (Public Image Ltd.) o Joy Division ya avisaban de lo que estaba en juego en la decáda. Lo que siguió fue una rebelión del pop británico, una guerra no declarada mucho más legítima contra "Maggie" que la que seguiría 3 años después en las Malvinas. Desde Elvis Costello deseando bailar sobre la tumba de Thatcher, a los Notesensibles declarando sarcásticamente estar enamorados de la Dama de Hierro, pasando por Exploited que eran más de dejar la poesía para otro momento ("Maggie you c*nt, Maggie you c*nt, Maggie you f*ckin' c*nt). También tiraron del típico humor británico Morrissey en su Viva Hate (1988) que sobre el lirismo de una melodía suave cantaba Margaret on the guillotine, o Hefner, ya en los 90, imaginando su funeral: "The day Thatcher dies, even though we know it's not right, we will dance and sing all night". Una figura sobresale, con el permiso de los combativos The Clash y Joe Strummer, del pelotón de músicos británicos, sobre todo trashuelga de los mineros de 1985 provocada por los radicales recortes de ayuda al sector que Thatcher promovió y que tuvo como principal consecuencia la exclusión de la sociedad británica total de un buen número de trabajadores. En el genial documental de Ken Loach Which side are you on? se refleja el conflicto entre el Partido Conservador y el principal sindicato del país, que se enquistó durante un año y vio cómo los primeros ganaban la partida desmantelando la práctica totalidad la minería en el Reino Unido. Nadie como Billy Bragg cantó aquello, con unas letras tan lúcidas y actuales que casi dan escalofríos: "Privatizáis lo que es nuestro y luego nos lo hacéis pagar", cantaba en "Thatcherites". Los 80 pasaron y los 90 fueron el espejismo perfecto, el momento en que los "nuevos ricos" -la clase media- tuvo la absurda idea de que el Estado de Bienestar bastaba. Casi 30 años después, con nuestros derechos totalmente anulados, encender la radio me provoca siempre la misma sensación: esta es una circunstancia casi idéntica pero una juventud totalmente distinta. CANCIÓN RELACIONADA: Los Carradine - Billy Bragg (2007) Publicada en Sospechoso tren de vida el único álbum de la banda, que debió pensar que tocar esta misma canción en el Primavera Sound 2008 junto con el mismísimo Billy Bragg fue tocar techo.