Hora del desayuno y en la mesa de los Gryffindor lo único que se podían escuchar eran inteligibles charlas y gritos ensordecedores encabezados por el bromista mayor™ de todo el colegio. La euforia no era para menos, ese día iba a jugarse el partido en contra de las serpientes y estaba claro que el capitán de los leones iba a animar a todo su equipo para borrarles la sonrisa a los liderados por el hurón albino. Una tartita de moras, un vaso de jugo de calabaza y más alimentos de los que un mago normal pudiera comer se situaban frente a él, si iba a ganar tenía que estar bien alimentado. Es entonces cuando se percata de su presencia, sentada a tan solo lugares de donde estaba él. ❛ Hey, Cordelia. ❜ La llama, con la sonrisa traviesa dibujada sobre sus labios. ❛ ¿Por fin comprendiste que tu casa es una deshonra en el Quidditch y por eso vienes a hacernos compañía? ❜
━━━ ft. @thcqveens ( ⚜ )












