:
🐺 Diario de un Pirata en su Día de Franco (spoiler: no hubo tanto franco)
Me levanté a las 9 como un campeón sin despertador (porque el insomnio no descansa ni los fines de semana).
Alimenté a las bestias, bajé al viejo cascarrabias de Hotch a hacer sus necesidades místicas entre hojas secas y bolsas voladoras, y cuando volví me bañé, porque a pesar de todo, sigo creyendo en el agua caliente como cura espiritual.
Mate, The Binding of Isaac y fútbol inglés con Nico, mi primo-hermano-hermano-primo (dependiendo del momento del día). Todo iba hermoso, hasta que el universo decidió tirar una side quest completamente innecesaria:
🚨 EVENTO ALEATORIO: EXORCISMO NO SOLICITADO
Cae la familia de la novia de mi primo. Los padres son evangélicos nivel “Jesús te ama pero tu pieza necesita limpieza urgente”.
Plot twist: mi tía Karina ya lo tenía planeado y mi cuarto estaba en la mira. Básicamente querían convertir mi cueva en una especie de showroom del Espíritu Santo sin mi consentimiento.
Yo, siendo un adulto funcional:
— ¿Y la escoba, vieja? Porque si van a limpiar que arranquen por el piso 🧹
Mi tía: “No te burles, Fede.”
Yo: “Es mi cuarto, no el camarín de una secta.”
Intentaron abrir mi puerta con la llave de mi prima, como si esto fuera Resident Evil y yo un boss encerrado. Me atrincheré como corresponde, dije “cuando yo quiera limpiar lo voy a hacer, no cuando se les cante a ustedes” y puse modo off.
A todo esto, los evangelistas al menos dijeron “si no quiere, no hace falta”, cosa que agradezco, pero igual se llevaron unas estatuillas umbandas de mi tía, que ahora parece cambiar de religión como de outfit.
🧊 Clima familiar: tenso pero con rating
No hablé con mi tía, pero con mi tío sí: vimos El Eternauta como dos sobrevivientes del apocalipsis espiritual.
Después llegaron mis otros dos primos (Emi y Nico), que son como mis hermanos y tienen la lógica de barrio bien puesta. Les conté lo que pasó. Se enojaron ellos, se enojaron mis tíos conmigo por contarles, se enojó mi aura, se ofendió el Wi-Fi... todo un carnaval.
🌙 Final del día:
Vi tres caps de Scissor Seven, llegué al 9 de la temporada 4, me hice unos choris a la pomarola (sí, chef de alma), puse rock nacional de fondo y cene como el mejor.
Llegaron mis tíos de vuelta, dijeron poco, yo dije menos, y ahora estoy en la cama dejando este testimonio como quien deja constancia antes del próximo capítulo de esta telenovela sin cortes comerciales.
Nombre del capítulo: "La Manada no se exorciza, se respeta.”











