Hey. Sólo pasando a darte la bienvenida, justo antes de que me dieras follow me había encontrado con tu blog, so… Bienvenida por estos lares. Espero te la pases de maravilla.
¡Muchas gracias por la bienvenida! :)
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Hey. Sólo pasando a darte la bienvenida, justo antes de que me dieras follow me había encontrado con tu blog, so… Bienvenida por estos lares. Espero te la pases de maravilla.
¡Muchas gracias por la bienvenida! :)
Tag a quality blog, You’re it! Quality doesn’t means that you have a lot of followers, or a lot of messages. It means that you’re nice to other people, and you deserve to be happy. If you get this message, someone is telling you that they love you as you are, and they don’t care how many followers you have. Send this to 15 blogs who deserve it. If you break the chain, nothing will happen. But it’s just good to let someone know that you love them. :)
Oh my sweetness. ¡No me esperaba esto!Gracias por considerarme para este tag. <3 Aprovecho también este espacio para mencionar cuán genial es tu blog y la admiración que tengo de que seas capaz de llevar adelante tantos personajes, encima con tramas interrelacionadas entre ellos. Es genial ser partner contigo!
thesoldierwicked
Garantías. El mundo está lleno de ellas, ya que al parecer el flujo de vida se altera en su ausencia.
Se extienden a favor de algo que pudiera no funcionar desde el primer día o bien, que tras un tiempo de prueba no satisface completamente al individuo que lo ha adquirido. Su misión es simple, garantizar la conformidad. Es lamentable que los seres humanos sean tan delicados, tan propensos a tener corazones rotos e ilusiones fallidas, condiciones para las cuales ningún tipo de garantía suelen funcionar. Y sin embargo, en su infinita evolución, siguen arriesgando las últimas cartas en sus manos.
Para ellas no ofrecen una compostura o devolución, se arriesgan a creer que el mundo es una canica y está en sus manos la dirección que tomará. Erróneamente se creen capaces de controlar lo que sucede a su alrededor sin importar que tan grises sean las nubes que cubren el cielo. Y aún así, nos arriesgamos a creer.
Una garantía es lo que Leila sostiene entre sus manos cada vez que sus dedos se entrelazan con el puerto de seguridad que es Alec.
«Prometo…» musito aquella vez sosteniendo su ser como la más valiosa pieza en el planeta. Leila sabía entonces, que aunque le fallara, valía la pena entregarse en brazos enemigos. Se lo decían sus labios cada vez que sonreían inesperadamente al rememorar algún momento en su compañía. Los vellos de su nuca reaccionaban como se espera cuando el viento canalla despeina sus cabellos para robarle un aliento, es un sentimiento tambaleante, cálido una vez que la sorpresa pasa. Es, el susurro de su aliento que la hace titubear respecto a su fragilidad.
Las personas a su alrededor lo notan. Es una luz en el fondo de sus ojos, la inesperada amabilidad ante el peor de los días. Un aura especial y cálida que la protege, que crece cuando más lejos está de él y son sólo sus recuerdos los espejos que la transportan al país de las maravillas.
«Te prometo no soltar tu mano…» Ella se las mira en esos instantes, contagiada de caluroso afecto que se muestra una pareja a unos metros de ella. El subterráneo, vaya medio para viajar. Una historia en cada puerto. Ella es parte de todos los reflejos, aunque su verdadero destino aún está a kilómetros de volverse realidad. «Que vendrán días malos» dijo ella entonces «Días en los que deseare correr en dirección opuesta y seguramente lo haré. Momentos en los que te arrepentirás tenerme a tu lado y ansiarás, volver a esos días en que sólo eras tú. Esos días, serán los que más te amé»
Amor. La palabra hace cosquillas en su pecho, resuena en su estómago con un permanente eco que crece como las ondas en el agua al lanzar una piedra y sólo termina si sus labios dejan asomar una sonrisa. Las semanas se han vuelto parpadeos ante sus ojos. Sin preocuparse por los sutiles detalles que aún no logra llenar respecto a su vida. Y es que él parece tan sólo, que Leila quiere llenar sus días con historias en las que la duda respecto a su pasado, es una hoja más al viento.
El abrupto timbre anuncia su llegada y con pasos perezosos, sumida en los susurros provenientes de sus auriculares, camina como si el tiempo fuera lo menos importante. "Por el amor de…" ante las borrosas imágenes de las personas a su alrededor, una de ellas es atractiva para su mirada. La rubia no puede evitar pensar que se trata de un ángel, tal vez un demonio dispuesto a robarle el alma y ella ansiosa por entregársela. La sonrisa se abre paso como las flores en al despuntar del botón. Incontenible. Alec Una completa armonía entre lo que ansía y los placeres del universo. En su boca las emociones se vuelven agua, apenas separa los labios cuando las palabras desaparecen casi consumidas por un agujero negro. Es de nuevo esa boba sonrisa la que atropella sus pensamientos, cuando su deseo aumenta y sus pies se sienten con la capacidad de volar. Ansiedad por estar en lo que ahora llama casa y que no es más que los firmes brazos del muchacho de ojos azules y sonrisas arrebatadoras. Tomar un poco de esa garantía sin fecha de caducidad que es toda suya. Suya. Porque él le dio ese derecho. “En algún momento, extraño tal vez, no sientes que las palabras en tu mente desaparecen” argumentó una vez que las figuras a sus costados fueron desapareciendo y los ojos del muchacho eran lo único importante “Con esa facha, supongo que no” sonrió en medio de un murmullo con un timbre extremadamente bajo puesto que no hacía falta cuando se susura al oído. Leila se sentía ya con la libertad para acercarse a su oído y demás. Como acercarse a la orilla de sus labios y plantar un rápido beso porque sus palabras la apresuran desde el fondo "Ok, estoy lista"
Ben;
{Closed with @thesoldierwicked}
–Así que... ¿No trajiste pizza?
October volvió a sentarse en el suelo después de abrir la puerta del departamento a Ben. Se encontraba analizando meticulosamente unos mapas de aspecto poco tradicional, sobre los cuales marcaba azarosamente círculos negros. O al menos, eso parecía ya que la tarea la realizaba con particular rapidez.
–Estás perdiendo el toque –le recriminó en una sonrisa, quitando por un momento la atención del suelo para verle a los ojos.
@thesoldierwicked liked this for a starter.
Julie Emily Kinney
“No im not normally the jealous type but I imagined it'd be you and me this time”
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Dante ya estaba muy grande para tener un niñero. Que se le hubiera asignado un guardaespaldas cuando él no tenía nada que ver con los negocios familiares era una carga y una molestia, eso no lo iba a negar. ¿Pero qué caso tenía resistirse? Conocía a su primo, y sabía lo sobreprotector que podía llegar a ser. Sabía también en qué situación se encontraba su familia, y no quería ser un problema más para el líder de los De Luca. “Entonces... ¿Te tendré encima mío las veinticuatro horas del día? Digo, no encima mío, pero... Vale, me entiendes.”