Su color favorito siempre ha sido el violeta hasta que el verde se puso delante de sus ojos.
Siente cierta predilección por la escritura y todo el mundo que rodea a la literatura. De hecho uno de sus sueños sería poder vivir de ello algún día.
Puede llegar a ser la persona más caótica y cruel si dañas aquello que más quiere, cosas que mucho no lo esperarían siendo él.
Pulcro y cuidado, su TOC es algo que escandaliza a las personas y para él resulta ser lo más normal del mundo.
Le gusta leer para los demás y es un buen cuentacuentos.
Tiene una gran colección de chapas de diferentes grupos musicales que no ha escuchado, series de televisión que nunca ha visto y películas que nunca querría ver; todo por el gusto de coleccionar algo.
No ha salido del campamento apenas varias veces en su vida y aunque pueda presumir de haber sido criado en San Francisco no conoce nada del estado californiano.
Le gustan mucho los roedores y especialmente los hurones aunque sabe que estos no entran dentro de esta categoría.
Le gustan los atardeceres en solitario, aunque no reniega de la compañía.
Adora la comida japonesa y el sushi es siempre una buena idea.
No conoce de la procedencia ni sabe quién es su padre, así como tampoco sabe que de él heredó el color de sus ojos.
Tiene una larga cicatriz en el pecho producto de un enfrentamiento con Avery al poco de conocer sus orígenes como hija de Ares.
Es de sueño profundo a menos que lo rocen que entonces despierta casi automático.
Lleva años preguntándose cómo es posible que cierto hijo de Hermes no haya acabado todavía con su paciencia.
No sabe controlar las emociones ni entiende el significado de los sentimientos.
Aunque no lo parezca trata mucho y muy bien a sus hermanos, los tiene siempre presentes y no les niega una palabra cuando lo necesitan.
Le gustan los sabores cítricos y fuertes como el limón, aunque su predilección siempre han sido los caramelos de naranja.
Es una necesidad imperiosa que pase, al menos, una hora al día leyendo sin que nadie le moleste. Cosa que no siempre pasa.
Por ende, odia que le molesten cuando está entretenido y enfrascado en sus cosas.
No llega a ser una biblioteca andante pero conoce prácticamente casi todos los temas que se le plantean excepto los que tienen que ver con los sentimientos.
Adora utilizar eufemismos.









