Terminaba de lavar sus manos luego de haberle pedido prestado el baño a su compañera. Apenas se giró para alcanzar la toalla, el pequeño sonido de un objeto diminuto cayendo lo detuvo. Se agachó en busca del mismo, viendo por debajo del lavamanos hasta encontrar algo que sus ojos no pudieron creer. Hacía muchos años, Danniel lucía un anillo que su abuelo le había obsequiado antes de fallecer. Era inigualable y lo reconocería en cualquier lugar. Creyó haberlo perdido todo este tiempo, pero encontrarlo ahora en casa de Riley solamente se podía significar una cosa: ella era la chica. Algunas veces lo soñó, otras incluso tuvo flash-backs sobre ese gran concierto en el que grandes cantidades de alcohol y drogas se encargaron de borrarle los recuerdos, pero el rostro de la fémina continuaba borroso en su cabeza. Un beso innolvidable, una propuesta de matrimonio impulsiva. Todo parecía tan claro ahora, mientras cada uno de los recuerdos llegaba a su mente desde que había encontrado aquel anillo. Riley era la mujer que desesperadamente buscó entre su mente y la gente, pero no lo supo durante todo este tiempo y si ella lo recordase, lo hubiera dicho desde hace tiempo. Guardó el anillo en su bolso trasero y salió del baño, tratando de disimular la expresión de sorpresa y desconcierto que abarcaba su rostro. Sintió que soltar la sopa de inmediato lo haría parecer demente, por lo que simplemente la observó, embelesado por su belleza una vez más, pero esta vez, consciente de todo lo que había ocurrido entre ellos en el pasado sin que ninguno de los dos lo recordara. “H-hey.” Carraspeó su garganta. “Creo que tanto encierro me desespera un poco. ¿Qué dices si cancelas esa orden y te invito a cenar a algún lado?” Propuso, sintiendo la necesidad de decirle la verdad, pero inseguro de cómo podría reaccionar ella. O es que acaso, ¿él era el único sin recordarlo? tanta intriga lo agobiaba, pero no pasaría de esa noche sin descubrir la verdad. @thunderstruckx










