Cómo desintoxicar tu casa
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Si has abierto este artículo es porque probablemente tengas algunos síntomas del Mal de Diógenes, pero no deseas terminar con un sinfín de cachivaches hasta el techo. ¡Aún estás a tiempo!
El primer paso (y el más importante) es reconocer que se tiene demasiado, luego de esto todo es cosa de organización, dedicación y eficiencia y en poco tiempo tendrás tu casa despejada para comenzar de 0.
Organízate: arma una cuadrícula semanal con los quehaceres de la casa, en los cuales cada miembro de la familia tenga una o más misiones. Distribuye inteligentemente los deberes en orden de prioridad. Mantener limpia y ordenada la casa es el primer paso para desintoxicar.
Ventila a diario: aunque haga frío, no olvides ventilar tu casa todos los días. El aire fresco despeja nuestro cerebro y nos ayuda a pensar mejor.
Descarta lo que no usas: adornos, libros, revistas, cuadros, vajilla, pueden ser regalados a personas a las que les sirvan. Sábanas y cortinas viejas puedes reciclarlas como traperos o para tapar muebles en la bodega, pero no exageres, si ya tienes suficientes trapos para limpiar, tendrás que botarlos.
Aromatiza: un olor agradable sin duda será un plus para desintoxicar tu casa. No uses los contaminantes desodorantes ambientales. Prefiere difusores, inciensos de buena calidad o palo santo, que son más naturales y menos invasivos.
Desecha productos y remedios vencidos: en el baño, la cocina y la bodega podrás encontrar productos que poseen fecha de vencimiento. Revisa tu botiquín, tus productos de belleza, la alacena e incluso la bodega y descarta aquellos elementos que ya han vencido. Recuerda que los envases pueden a veces ser reciclados y no compres cosas que no alcanzarás a ocupar.
Deja tus zapatos en la entrada: los zapatos arrastran consigo tierra y agentes externos que ensucian tu piso y tus alfombras. ¿Por qué no seguir la costumbre japonesa de quitarse los zapatos apenas llegas y ponerte pantuflas?
Quitar el polvo: parece obvio, pero no podemos olvidar de sacudir, en especial si vivimos en la ciudad, en donde el polvo se acumula más rápidamente y produce alergias y suciedad. Tampoco te olvides de las telarañas a la entrada y en las esquinas.
Renueva la pintura: esto es especialmente importante si tus paredes tienen moho. Recuerda que en baños o paredes en directo contacto con la humedad deberás aplicar pintura especial antihongos.
Crea un ambiente agradable: las ampolletas cálidas, velas, guirnaldas de luces y la música agradable serán el toque final a nuestra casa desintoxicada y lista para ser habitada y entregarnos las mejores energías.











