Una vez se me ocurrió meterme a ser asistente personal por horas. Fue cuando entendí algo muy importante sobre el tiempo y la energía. Había tareas que mi jefe me asignaba en las que tardaba 15 minutos pero terminaba muy (de verdad) muy cansada. No podía hacer nada más después. Había tareas en las que tardaba 1 o 2 horas pero mi energía permanecía igual y estaba lista para la siguiente. Saliendo de ese trabajo, empecé a manejar mi vida poniéndome metas semanales PERO cumpliéndolas según mis niveles de energía. FUNCIONA. Si hay tareas muy difíciles, aunque se tarden poco, trato de hacerlas después de una ducha (que me revitaliza) o después de despertar. Las tareas que me consumen menos energía y atención, trato de hacerlas después de almorzar, cuando me siento más perezosa y sin ganas. En temas creativos no he podido lograr tener una rutina de hábitos y de tiempo. Solo trato de escuchar mi propio cuerpo y me doy la libertad de decidir si le hago caso o no. Te invito a que lo pruebes, tal vez te funcione a ti. Lo que sí puedo asegurar, es que cuando tratamos de entendernos, conocemos mejor nuestros propios horarios. Sin embargo, a veces me encuentro trabajando en cosas muy complejas a media noche porque la inspiración me pega de golpe. Simplemente no puedo decirme "Lo siento, Lau. Hazlo mañana a las 9 am en horario laboral". Investigando me di cuenta que hay sistemas de productividad basados en la energía, así que el rollo del manejo de la energía no es nuevo. Hay guías, formularios, creo que libros, etc. Mi consejo no solicitado sería escribir una lista de cosas por hacer en la semana y cumplirlas según nuestros niveles de energía y atención. Y eliminar o minimizar eso que nos quita energía innecesariamente. En mi caso*cof cof* las redes sociales *cof cof*. Yo fracasé usando bloqueadores de apps y programas para obligarme a hacer las cosas cuando no tenía mucha energía, eso podría funcionar en otras personas (todos somos diferentes), pero en mí solo aumentaba la frustración.












