“Ten paciencia, deja que las cosas sanen, dale tiempo al corazón, deja que al alma le vuelvan a crecer flores, deja que el tiempo se lleve lo malo y de a poquito lo bueno vaya llegando. Sé paciente contigo, las cosas no sanan de un día para otro, todos los días te estás esforzando y a veces se logra, y a veces no, y es normal, no todos los días podemos con todo. Así que no pierdas la paciencia, ese corazón va a sanar, vas a volver a ser tú y un día esto sólo será un bonito recordatorio de que los nuevos comienzos son jodidamente difíciles, pero no imposibles”.
Eso de los nuevos comienzos.











