#iwtv#interview with the vampire#amc tvl#sam reid#jacob anderson





seen from United Kingdom

seen from China

seen from Malaysia
seen from United Kingdom
seen from Yemen
seen from United Kingdom

seen from Switzerland

seen from United States

seen from Russia

seen from Germany
seen from Switzerland

seen from Switzerland

seen from Singapore

seen from Malaysia

seen from Switzerland
seen from Switzerland
seen from United States
seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from Switzerland
Si un escritor se enamora de ti nunca morirás
Porque estaras vivo en cada poema, porque cada estrofa tendra tu aroma, existiras en cada verso insirado, y tu esencia estara en cada rima, no moririas porque cada vez que alquien lea lo dedicado a ti, naceras, reviviras con cada palabra leida y en cada letra pronunciada..... En conclusion para alcanzar la eternidad solo hay que enamorar aun poeta.
Impotencia. Rabia. Ira. Orgullo. Poder. Dignidad. Lágrimas. Y si muere que lo haga recordando quien fue. Se acabó su tiempo y con ello su padecer “Estoy mejor como estoy, solo, sin nadie, sin problemas, solo la vida y yo.” “Sin ataduras, sin cadenas, libertad es lo que busco.” Dulce línea que separa el placer con el dolor.. Con el miedo Si jugar sucio es lo que pretendes, hoy vas a descubrir hasta qué punto tu nena puede ser sucia Siempre tan cabrón. Siempre tan cómo a mi me gusta. Me suicidabas en cada palabra. Perderme en esos ojos que me miraban desnudándome en plena calle rodeada de gente, perderme en esa boca que cumple sin prometer, que me busca sin hablar. Encerrada por y para ti. Fue el amor de mi vida, y ahora es el mismo demonio, sentenciándome día a día. No me des las buenas noches, ven, tírate encima y haz que lo sean.
Despierta, anda, que no son horas.
Y allí tirados en la alfombra jugabamos a hacernos cosquillas mutuamente. A pelearnos y matarnos por ese simple peluche.
Nos contabamos historias emocionantes, y otras aburridas, mientras los otros se reían de nuestra estupidez, pero fijate, eramos felices, ¿o no ?
Allí mismo, en aquél sofá me besabas, juntos ibamos a por algo de beber, y yo mismo te arrebataba tu bebida, haciendote pagar por ella. Pagar un precio que a mi me parecía muy justo.. Un beso..
Ese beso tan perfecto que jamás podré olvidar. ¿Te acuerdas?
Podemos decir lo que se nos antoje sobre el deseo, finalmente, sólo nos pondremos de acuerdo en que si no se nos ha dotado de la herramienta pertinente para machacarlo y destruirlo cuando se presente hasta que, dos horas, un día, cuatro días, dos semanas después, vuelva a brotar con su alegre ímpetu, el deseo es muy cabrón.
- Tanta gente sola. Juan Bonilla.
La dulce venganza de la carne.
Estar dormida y notar algo más que el tacto de las sábanas pegadas a mi. Estar dormida y notar tus dedos calientes y decididos abriéndose paso entre la camiseta de mi pijama y mi cintura.. Lentos pero decididos.
Notar tu respiración en mi nuca; tu lengua buscando mi tatuaje que esta ahí, esperando a ser lamido por ti.. Ya sabes que estoy despierta, lo sabes por que mi respiración ha cambiado el ritmo.
Tu mano me abarca la cintura, en silencio, y explora ese terreno que tan bien conoces ya. Juegas con la cinturilla de mi pantalón, mientras yo me arqueo poco a poco hacia atrás.. apoyando más mi culo en el hueco de tu cadera, apoyando mi espalda en tu pecho. Mandando a la mierda cualquier hueco vacío que pueda haber entre los dos.
Suspiro.
Y sé que me has oído por que tus dedos han empezado a hacerme presión en la piel, por que están levantando el filo de mi tanga sin ningún tipo de clemencia. Tu aliento cada vez más caliente se desvía a mi oreja.. Siempre tan cabrón. Siempre tan cómo a mi me gusta.
Gimes y te mueves contra mi.. Tu pierna se cuela entre las mías separándolas, aunque casi no hace falta; ya te estaban invitando a estar entre ellas. Mi mano se posa encima de la tuya, las dos encima de mi pelvis con dirección más abajo.
Tu mano arde a cada centímetro que acaricia.. No sé cual de los dos está más caliente..
Me pongo boca arriba y giro la cara hacia la tuya. Sonríes al verme y es que tenerme así es uno de tus mayores triunfos.. Me acerco más, tanto cómo nuestras manos se acercan a ese lugar tan íntimo de mi, ese que te está pidiendo que lo toques a tu gusto y ritmo.
Atrapo tu labio de abajo igual que tus dedos atrapan los míos.. Los de abajo también.
Te muerdo sin poder aguantarme más, y tú a modo de venganza, cuelas tu dedo corazón dentro de mi.
Tu sonrisa se ensancha en mi boca, y la presión de mi mano en la tuya aumenta.
Me susurras indecencias al oído, que hacen que mi corazón palpite dentro de mi pecho y entre las piernas sin compás ninguno.
Me giro del todo hacia tu lado y subo mi pierna encima de tu cadera. Ahora estamos cara a cara.. Me separas el pelo de la mejilla y me chupas los labios tranquilamente, mientras que tu mano sale de mi pantalón e inicia su marcha hacia arriba.. Pasas por al lado del ombligo y me acaricias las costillas.. Tu lengua en mi boca se ocupa de hacer estragos de un modo perverso.
Tus dedos toman contacto con mi pecho, y empiezas a recrearte primero con uno. Buscas el pezón de manera automática, sin parar de mirarme a los ojos; esos ojos que te dicen tantas cosas en momentos cómo ese.. Esos ojos que te suben la temperatura con sólo mirarte.
Subes la mano a mi garganta, y haces presión en ella.
Dulce línea que separa el placer con el dolor.. Con el miedo.
Mi pierna cada vez te empuja más en medio de mi. Y mientras me aprietas la garganta, me susurras despacito...
- Buenos días nena.. Es hora de irme a trabajar.. Espero que cuando vuelva me des mi merecido por dejarte así ahora.
Y antes de que me de tiempo a tirar de ti, saltas de la cama entre risas y guiños de complicidad que se mezclan con toda clase de insultos por mi parte cuando te veo desaparecer de la habitación y escucho el sonido de la ducha.
Sonrío en la cama.
Si jugar sucio es lo que pretendes, hoy vas a descubrir hasta qué punto tu nena puede ser sucia.
Dominar el mundo, y todo lo que en él habita. 23 de Octubre, 2012
Eres imbécil.
Como te dejas manipular
Eres débil.
Y lo sabes
Y lo seguirás siendo
NO TIENES HUEVOS A AFRONTAR LA REALIDAD
Y lloras en una esquina, sola
Pudiendo perfectamente conquistar el mundo.
Todos podrías arrodillarse ante ti, si te lo propones
Puedes ser lo más fuerte del mundo.
Si te alejas de él.
Él saca todos tus defectos
Él te debilita
Te hace sentir frágil
Cuando no lo eres.
te hace sentir sola
Cuando estás rodeada de gente
Te hace sentir vacía
Cuando estás llena de orgullo y valentía.
Pero todo eso se oculta
Lo ocultas ante tus lágrimas
porque te hace sentir débil.
Y no lo eres.
Eres muy fuerte
Date cuenta, por favor.
Y librate de esa prisión.
Y justo cuando creía tenerle dominado, debajo mía y atrapado por mis piernas, me giró colocandose él encima. Intenté evitarlo, pero sujetó mis muñecas impidiendo mi movilidad. De todas formas, "¿A quién quería engañar? No quería escapar de ahí. No había quién me excitase más que él. Era perfecto. Era el deseo personificado."
Me colocó boca abajo. Fingí resistirme, pero aun así era inútil, no reunía la suficiente fuerza ni valor como para hacerlo.
Cuidadoseamente, se acercó a mi oido, sin soltarme, sin ceder.
Sentí su aliento en mi nuca, y luego su húmeda lengua en mi espalda arqueada.
—¿Te acuerdas cuando te ponía así? ¿A cuatro patas? ¿Cuando te follaba bestialmente? —"Joder, claro que me acordaba y lo peor.. él sabía que me encantaba". —Pideme que lo haga.
No quería. No quería hacerlo, no quería que él me dominase. Por favor, ¿Qué había pasado? Hace unos instantes lo tenía rogandome él a mi. ¿Y ahora? Todo lo contrario.
—Pidemelo— Repitió mientras acariciaba mi espalda arqueada.
—No. —Me limité a susurrar, no podía casi hablar, extasiada de placer, aun sin tocarme.
—¿No?— Me giró para que viese como sonreía. En ese mismo instante, un escalofrío me recorrió de arriba a abajo.
Me tenía dominada, y él lo sabía, pero quería oirlo de mi. Me arrancó la camiseta, me rodeó el cuello y me besó. Agarró mis manos y las arrastró hacia la cabecera de la cama. Alargó la mano y cogió algo. Cuando quise darme cuenta me tenía esposada. Me encantaba. Él iba deslizandose hacia abajo, parandose a jugar un rato con mis pechos, acariciandolos suavemente. Pero no se detuvo ahí, prosiguió su camino hacia abajo. Me desabrochó el short y comenzó a quitarmelo lentamente. Su mano seguía el recorrido hacia aquella zona que él tan bien conocía y que le encantaba explorar. Apartó mi delicado tanga para fundirse conmigo. Poco a poco. Torturandome.
Introdución un primer dedo, riendose aun, comenzó a besarme y a mover su dedo al mismo compás.
—Pidemelo— Casi susurró.
—No.
Introdució un segundo dedo, moviendolos esta vez del tal forma en la que pude rozar las nubes. Quise besarle, pero no me dejó. Se mantenía a escasos centimetros de mi. Lo justo para poder sentir mis gemidos en su oido.
—Te odio... — Conseguí decir.
—Pidemelo.
—Hazlo. — Susurré.
—¿Qué?
—Que lo hagas.
—¿Hacer qué, Nena?— Sonreía.
—Capullo.
Quería dejarme llevar. Ya había perdido esta batalla. ¿Por qué no iba a disfrutarlo?