Técnicas de estudio efectivas.
Lo primero que deben saber:
Los 5 errores más graves que cometemos al estudiar
El desconocimiento de técnicas eficientes para estudiar nos lleva a cometer serios errores, cuyo resultado la gran mayoría de las veces es una mala calificación. Aquí te presento los cinco errores más graves.
1. Intentar aprender todo un día antes del examen:
Este grave error lo cometen aquellos alumnos que por lo general no estudian nada, hasta que tienen encima las fechas de exámenes. El problema es que tienen que estudiar en un día los temas que se vieron durante varios meses de clase.
2. Intentar memorizar el contenido de los libros, sin comprender.
Lo importante es entender lo que el autor trata de decirnos y ser capaces de explicarlo con nuestras propias palabras.
3. Estudiar acostado.
En la cama, hamaca o sofá, lo más seguro es que te quedes dormido a los 15 minutos o que te aburras antes de empezar.
4. Faltar o no prestar atención a la clase ya sea tanto online o presencial...
¿Sabías que prestar atención y tomar notas durante la clase hace que tu capacidad retentiva aumente hasta en un 75 por ciento? Este será uno de los primeros pasos del método de estudio que aquí te propongo.
5. Estudiar escuchando música a todo volumen.
Esta es una práctica bastante arraigada en los jóvenes, estudiar escuchando a tu grupo favorito. Sin embargo, los expertos opinan que lo mejor es estudiar en silencio.
¿Te identificaste con uno o varios de los errores señalados? Todos hemos cometido estos errores alguna vez en nuestra vida. Pero ha llegado el momento de corregir lo que estamos haciendo mal.
Método básico para estudiar
Si bien nos colgamos en los primeros pasos, es un muy buen método para que te quede en la cabeza y no te lo aprendas de memoria, sino que entendiendo mejor.
Un método es el modo de realizar una cosa con orden, algo así como un procedimiento o plan. En nuestro caso estamos hablando de un plan para estudiar cada una de las asignaturas que cursas.
Aquí te proponemos un método básico, que utiliza diversas técnicas como la lectura rápida, el subrayado, el resumen y el repaso. Te recomiendo que pruebes y utilices este método durante tus clases y seguramente notaras los cambios.
Lectura rápida:
El objetivo de este primer paso es que obtengas una visión global del contenido del libro o capítulo que te corresponda estudiar.
Analiza rápidamente el título, portada, contraportada, índice, introducción, gráficas, figuras y cuadros.
Después de esto haz una lectura rápida a todo el capítulo, prestando especial atención al principio y al final de cada tema (la mayoría de los autores siempre exponen sus ideas principales al comienzo).
Al leer, sigue con un dedo el renglón. Esta técnica te ayuda a leer al paso que quieras. Además, descubrirás que es más fácil concentrarse cuando el cuerpo también participa.
Tómalo como una fase de “calentamiento”. Lo importante será que adquieras el sentido global del tema, para que al final puedas comprender el texto en su totalidad.
Subrayado de ideas principales:
Después de la lectura previa, date un respiro y regresa al principio del capítulo o tema. Ahora vas a leer detenidamente cada párrafo.
En esta etapa el objetivo será comprender lo que el autor quiere decirte, separando la información relevante de la información poco relevante.
Lo que tienes que hacer es subrayar la idea principal de cada capítulo o párrafo, incluyendo todo lo que te parezca interesante. Puedes utilizar un marcatextos o resaltador (existen diversos colores llamativos) o un lapicero de color (la psicología industrial dice que el rojo es el color que más impresiona a la retina).
Utiliza diversos símbolos y utiliza el diccionario para buscar el significado de las palabras que desconozcas.
Aprovecha esta lectura para identificar posibles preguntas de examen, subráyalas y márcalas (por ejemplo, con una E). Es fácil formular preguntas de examen si conviertes los títulos y subtítulos en interrogantes tales como: ¿qué…? ¿quién…? ¿dónde…? ¿cuándo…? ¿por qué…? , ¿cómo…? Esto es exactamente lo mismo que hacen tus maestros al preparar una evaluación.
El subrayado es indispensable en todo proceso de estudio y su uso eficiente requiere cierta capacitación. Cuando algunos estudiantes empiezan a hacer prácticas de subrayado, se reflejan dos defectos: subrayan poco o subrayan mucho. Lo más recomendable es practicar, y en forma progresiva se superarán ambos defectos.
Hazte un resumen!
Utilizando el material subrayado, redacta con tus propias palabras cada tema. Es muy importante que no intentes realizar este paso antes de haber leído, comprendido y subrayado las ideas principales del texto.
Al escribirlo con tus propias palabras estarás fomentando un aprendizaje real y significativo. Evita al máximo la memorización mecánica que muchos alumnos utilizan.
Complementa el resumen con los apuntes que tomes durante las clases.
Tus resúmenes serán el único material que tendrás que repasar cuando te prepares para los exámenes. Si aprendes a realizarlos correctamente, te ahorrarás muchísimo tiempo y esfuerzo.
Repasar
Debes repasar tus resúmenes y -en caso de estar utilizando el método básico reforzado- las posibles preguntas de examen.
Si tienes tiempo suficiente hazlo en voz alta; la lectura será más lenta, pero te ayudará a una mejor memorización debido a que serán dos los sentidos que intervengan (vista y oído).
Siempre que leamos en voz alta, hagámoslo caminando. La razón es que el movimiento general ayuda en el funcionamiento del cerebro; además, al moverse se estarán relajando los músculos de la espalda y el cuello, que son los primeros que se cansan al estudiar quietos. Hagámoslo pronunciando las palabras lo suficientemente fuerte para escucharnos, como si estuviésemos leyendo un noticiero en la televisión. Es recomendable, además, tomar el libro con una mano y gesticular con la otra, realizar mímica de lo que leemos. Esto también ayuda indudablemente a una mejor fijación de las ideas centrales.
Una vez hecho todo lo anterior, explícate a ti mismo lo que acabas de leer, con tus propias palabras, en voz alta y sin ver tus notas. Si no eres capaz de hacer esto y recordar lo que acabas de estudiar, mucho menos podrás recordarlo dentro de varias semanas en el día del examen. Esta autoevaluación también puede realizarse en grupo, ya que una de las mejores maneras de arraigar el conocimiento de una cosa consiste en explicarla a los demás.
El repaso es una parte fundamental de este método. Si no volvemos a repetir y alimentar nuestra memoria, una y otra vez, corremos el riesgo de olvidarlo todo, con el simple paso del tiempo.