New Girl In Town || Dary.
—Habían pasado ya dos semanas desde la llegada de Cruela a Eastfall Valley, dos semanas desde aquella apuesta que se le ocurrió a Dante la segunda noche que pasó ella en su casa por los arreglos en casa de su hermano, Darrel. Muchas cosas les pasaron en esas dos semanas, y habían estado divirtiéndose noche tras noche como dos idiotas. Un par de veces hasta llegaron varios policías a contarles el rollo. Nada malo; solo cosas de amigos. Los amigos que eran. De lo que trató la charla de Dante con Darrel también había aumentado; pues, para Dante la situación estaba aún más avanzada, y cada vez las cosas se le ponían más difíciles. Ahora, tal vez, quizá, también era un mejor amigo para Tory. Lo que nunca quiso. Sólo una cosa le alegraba, y esa cosa era que Tory aún no salía con ningún chico. Sí, tenía pensamientos un poco egoístas y muy envidiosos. Aquel día habían acordado de salir a vagar las calles, y así pues, Dante se encontraba en su habitación vistiéndose. Tory en el cuarto de baño, seguramente haciendo eso mismo. El chico no se daba mucho tiempo en arreglarse, y era por eso que casi estaba listo; con unos jeans blancos, una playera negra y converse negros. Sabía que no tenía muy buen gusto con la ropa, ya que sus combinaciones no eran muy buenas. Sacó una sudadera color azul claro, por si algo allá afuera sucedía, debido a que el día estaba un poco gris y nublado. Por fin, salió de su habitación y bajó las escaleras, dispuesto a esperar a Tory todo el tiempo que fuera, no había más. No quería cargar la sudadera, así que la metió dentro del bolso de Tory que estaba sobre el sillón, el sillón reemplazo del anterior; a petición de Tory. Este hasta era más cómodo y bonito. Sonrió cuando comenzó a escuchar varios pasos que venían bajando las escaleras. Y fue ahí cuanto dio la primer mirada a la pelinegra, la cual, se veía excelentemente bien. Éste hombre no aguantaría mucho tiempo más ocultando cosas, ya no.—











