Fotografía
Mediante esta fotografía se puede observar a una mujer hermosa tal como una flor de verano, de tez bronceada, con ojos de color café y no obstante, con un brillo espectacular, y con una sonrisa inexplicable, llena de alegría; con cabello color café claro, y con unas cuantas canas pero únicamente a ella, le resaltan con una figura incomprensible. Tiene un carácter fuerte pero con un corazón enorme tal como el tamaño del mundo; solo le importaba ayudar al prójimo y hacerles el bien a las personas, no importaba quien fuera. Era enfermera y, por ende, una mujer de admirar, con una fuerza y dedicación al trabajo incomparable; nada le importaba más que superarse; dejaba todo por su familia, ya que tenía una familia un poco grande que constaba de 4 hijos y esposo; era todo un amor sincero y con esa alegría tan grande como el número más infinito que resulte posible.
Esta mujer es mi abuela, María; lamentablemente hace 5 años falleció a causa de la enfermedad llamada cáncer, a la edad de 60 años; una mujer de estatura pequeña tal como la mitad del tamaño de una puerta. Una persona llena de caridad humana; nunca dejaba de pensar y buscar la manera de cómo sacar adelante a su familia, junto con su esposo.
Fue una mujer tan fuerte como una pared de ladrillos que luchó hasta el final de su enfermedad, pero nunca se dio por vencida, para ella no existía en su mente la idea de derrumbarse, de dejarse ganar por el dolor; toda su familia la sigue amando y por lo tanto, extrañando de una manera sin límite, de esa manera inexplicable.Sin embargo, aunque a este mundo no pertenezca más, sigue viviendo en los corazones de cada ser que la recuerda. Básicamente, dejó un hueco enorme en mi corazón pero todo se torna de manera hermosa al recordar cada momento que pasamos juntas. Mi amor hacia ella no tiene palabras.
Finalmente, una mujer con el alma llena de amor y de completa felicidad; pero no olvidar, una mujer de ejemplo, de modelo a seguir, DE CORAZÓN INCOMPARABLE. Algo que siempre recordaré; sin importar el tiempo que pase, es el último momento que pasé con ella y, esas últimas palabras que me relató: “NUNCA OLVIDES QUE TE QUIERO” y, fue ahí cuando se marchó.














